Con el slogan de las multitudes estadounidenses Change We Need y la respuesta de Yes, We Cam, ganó el 4 de noviembre del pasado año Barack Obama las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América, quien tomará juramento como Presidente de esa nación el 20 del presente mes ante la histórica Biblia que sirvió de juramentación a Abraham Lincoln.
El triunfo de este hombre afable, inteligente y poseedor de un discurso fuerte, analítico y de palabras convincentes, lo han convertido en el primer Presidente de raza negra de ese país, haciéndose tangible el sueño del gran líder de la integración racial y pastor de la Iglesia Bautista de Ebenezer, Martin Luther King.
Ese acontecimiento histórico, ha creado expectativas que han trascendido los límites y fronteras de ese poderoso país, al tiempo que se están produciendo fuertes conjeturas a nivel mundial en torno a la orientación que tomará su gobierno frente a la situación política, económica, social, militar y ecológica que prevalece hoy en el planeta.
La alta votación alcanzada frente al poderoso adversario del Partido Republicano, senador John Mccain, refleja el deseo de cambio en el pueblo norteamericano y una opinión internacional que le dio apoyo moral, como quedó demostrado durante las visitas que realizó a diferentes países de la Unión Europea, conscientes estos países de que era el momento para el cambio en ese país y el logro de un nuevo orden a nivel mundial.
Las estrategias y políticas diseñadas en lo que será su plan de gobierno, dan respuestas a las expectativas creadas alrededor de su figura emblemática, enfocadas a solucionar los problemas globales del Medio Ambiente, parte de las cuales ya ha hecho públicas a través de los medios de comunicación.
En efecto, la estructuración de lo que podría ser su gabinete ambiental, ha creado sentimientos esperanzadores en los sectores ligados al Medio Ambiente, grupos ecológicos y personalidades de su país que vienen apostando y luchando por un cambio de mentalidad, como son John Kerry, político y millonario aspirante a la candidatura presidencial durante las elecciones del año 2000; Ralfph Nader, quien fuera competidor de Albert Gore durante las elecciones del 2000 por el Partido Verde; Ted Tunner, millonario hombre de empresa, antiguo propietario de la cadena de noticias CNN; George Soros, quien junto a su familia aportó la friolera de US$250,000, para brindarle apoyo político; Albert Gore, que por su documental Una Verdad Incómoda ganó el Premio Nóbel de la Paz en el año 2006. A este listado hay que agregar personas provenientes de grupos ecologistas, académicos, científicos, empresarios y figuras de primera línea de Hollywood que respaldaron su campaña, así como dignatarios internacionales entre los que se encuentran Sarkosy, Kofi Anan, el G-8, el Rey de España, el Papa Benedicto XVI, representantes de organismos internacionales como BM, BID, PNUD, PNUMA, IIPC, EPA, OMC, CEPAL, OMM, ONGs y fundaciones convencidas de que nuevos rostros en el gobierno de los Estados Unidos facilitaría la entregada en vigencia del Protocolo de Kyoto, al cual se ha opuesto el Presidente George W. Bush.
La estructuración del gabinete del gobierno y el nombramiento de personas conocedoras de la problemática ecológica, muchos comprometidos con un cambio de paradigma y la seguridad ambiental internacional, reflejan la determinación del Presidente Obama de enfrentar con decisión el calentamiento global, las causas que le han dado origen y el desarrollo de fórmulas alternativas de energía que minimicen y dejen a un lado la adicción por el petróleo, y propicien el surgimiento de una tecnología que dé paso a una economía híbrida menos contaminante.
Pero esto último, podrá ser realidad con la selección y presencia en su gabinete de hombres y mujeres con la visión y las características personales de Steven Chu como titular de Energía, un físico ganador del Premio Nóbel; Carol Browel, persona cercana al ex Vicepresidente Albert Gore, para que dirija el Consejo de la Casa Blanca sobre Energía y Clima, quien encabezó la Agencia de Protección Ambiental (EPA), de Bill Clinton; Lisa Jackson, como Administradora de la EPA, y el capacitado Ken Salazar, como Secretario de Interior que tendrá a cargo las responsabilidades de colaborar con el equipo de Energía, para usar los recursos naturales de ese país de manera sostenible. Salazar es un ranchero ecologista reconocido por los agricultores y comunidades verdes, Director del Departamento de Recursos Naturales y propulsor de la política de Creación de Energía Limpia y responsable de la Ley de Eficiencia Energética en su rol de Senador por el Estado de Colorado.
Es evidente, que este hombre humilde, de fina inteligencia y conocedor de la situación por la que atraviesa el mundo, desde la Presidencia de su país impulsará cambios importantes que obligatoriamente incidirán de manera contundente a nivel mundial, en cuanto a la paz, la economía y el aspecto ambiental del planeta.
Ha llegado el momento de, al fin, sea una realidad la aplicación de medidas y acciones para la recuperación medioambiental y la entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto, que desde su creación en el año 1997 ha venido dando tumbos de reunión en reunión y de país en país, sin poder ser aplicado, debido a la actitud negligente de gobiernos que se han hecho ciegos ante la realidad ecológica que vivimos, y sordos ante el reclamo de la humanidad que demanda desesperadamente un nuevo orden, en el cual el Medio Ambiente y los Recursos Naturales sean considerados como elementos fundamentales para el desarrollo económico y social, y donde la calidad de vida de la población sea la mayor preocupación de los gobiernos que dirigen los destinos de los pueblos en los cinco continentes esparcidos en todo el globo terráqueo.

