Hay que cuidarse de la soledad que te pinta las cosas con mil colores imaginarios, que finalmente no existen.
Cuando estás solo o sola, cualquier cosa que se visualice como esperanza de compañía, puede hacerte hipotecar tu vida de la manera que en principio no te imaginas.
Muchos por esa misma soledad han dado cambios de 160 grados a su vida y luego al pasar los años, arrepentidos, no han podido regresar esas vueltas a su posición inicial.
Rosa, por ejemplo ya tiene la edad suficiente para casarse y tener pareja, es el típico de mujer del que cualquier hombre se debe interesar, pero, en realidad no se interesa.
Porque ella está cada día más sola, deseando tener familia suya, pero, el momento parece retardarse demasiado.
Eso, aunque muchos lo critican sin analizar las razones, es lo que hace que Rosa se aferre a la esperanza de creer que a través del internet puede encontrar el hombre que la amará y con quien tendrá hijos, porque los de aquí dice- no están en asumir compromisos serios.
Pero Rosa ya conoció más de cinco extranjeros por esa vía, que no demuestran amarla de verdad. Nadie entiende porque, todavía, se mantiene conectada aferrada a esa esperanza, como uno se apega a la vida.
Amarilis es un caso que se ve diferente, pero en el fondo es igual. Ella se separó del padre de sus hijos y casó luego con un hombre que viéndolo de repente, no era quien ella más amaba, ni quien necesitaba en su vida para tener estabilidad, pero sí era, quien podía y estaba disponible en el momento, para llenar su soledad.
Y se casó con él, por lo que vive años y más años, con un hombre que casi no llama a sus sentimientos.
Mayra también está sola y hoy en día, cuando se acuesta de bruces en su cama, lo que más remuerde a su conciencia, es recordar que ha estado con varios hombres con los que nunca debió estar, solo por soledad.
Bienvenida, también afectada de soledad, se aferra hoy en día a alguien que está muy por debajo de sus capacidades, pero que, en el momento en que necesita compañía, ahí está. Entonces, ya considera la idea de casarse con él, aunque sabe, que el mundo se le irá encima con miles críticas, mientras ella, es quien en realidad sabe, que la soledad la vuelve loca.
La soledad te traiciona, te cambia la vista, porque se ven cosas que en realidad no son y talvez luego se ven muy tarde.
Pero, por más que hablen los demás, cada persona sola, sabe y entiende sus razones.
Solo quiere ser feliz. Y si sabes donde pisas, yo te doy un aplauso.
Feliz día.
miguelinaterrero@hotmail.com

