Muchos no quieren creer que las relaciones de pareja crean cadenas, y que estas cadenas tienen eslabones que se hacen más y más fuertes con los años, hasta llegar a ser irrompibles.
Nadie, ni la misma Teresa, entiende, porque si su relación con su esposo no funciona, sigue junto a él, viviendo en la misma casa, pero cada uno por su lado. Tropezando en los pasillos para darse miradas de cansancio y buscándose defectos día a día, hasta sentir que cada uno es un monstruo a su manera.
Pero juntos, nadie sabe porque, en un mismo espacio, talvez porque las mencionadas cadenas se han puesto grandes y ninguno de los dos se decide a romperlas.
Pasan muchas cosas por las cabezas de losque se encadenan y la situación de Teresa tiene ejemplos claro y convincentes.
Ella, piensa, como todas las mujeres cuando amamos, que el va a cambiar. Cree que un buen dia se levantará con un cerebro nuevo que le permita valorarla a ella y sus hijos, mirará el sol por una ventana y será otro ser humano. El piensa por su lado, que ella se acomodará a todas sus malas mañas, que por amor a él, a la larga se adaptará y lo dejará estar cómodo mientras asume sus responsabilidades. Quiere estar con ella, pero seguir libre, quererla junto a sus hijos, pero con una vida paralela y cómoda, sin problemas. Y, necesita que ella, lo asimile y lo deje allí junto a ellos. Juliana y su pareja, son otro caso, se les ve reír juntos en la galería de su casa, pero duermen separados y no quieren irse de la casa que juntos compraron, pero también pretenden ver crecer a sus hijas juntos.
La cadena es ya tan grande y fuerte, que no se da cuenta de que está separados. Pero tampoco,al igual que Teresa, ven pasar el tiempo y las oportunidades de ser felices fuera de una relación que ya no funciona. Así son las cadenas.

