Opinión

El papel de los Vincho

El papel de los Vincho

En cada coyuntura política de la historia contemporánea  el doctor Marino Vinicio Castillo, primero; y posteriormente Pelegrín y Vinicito han desempeñado papeles protagónicos.

Desde la armadura de aquel fallo histórico en 1978, que mutiló la naciente democracia, hasta la creación de la Fuerza Nacional Progresista y las posteriores negociaciones con el doctor Leonel Fernández y los candidatos del PLD, siempre han sido centro de atención en la opinión pública.

Me refiero a la presencia en los medios de comunicación, porque en los resultados electorales no ha sido así. Basta recordar que en el primer intento como candidato presidencial Vincho obtuvo apenas 6,684 votos de los 2 millones 111 mil 938 sufragios emitidos en los comicios de 1986.

En  un segundo intento, en las elecciones congresionales de 1994, al optar por la senaduría del Distrito Nacional, el doctor Castillo respaldado por el PLD y un sector del balaguerismo fue superado con más de un 100% por la candidata de la oposición.

Sólo Pelegrín ha tenido relativo éxito al participar en la boleta electoral del PLD. Habría que ver si sería igual como candidato de la FNP. Estoy seguro que no.

Al parecer, la recomposición de fuerzas electorales con miras a los comicios del próximo año, la convocatoria del Consejo Nacional de la Magistratura para renovar la Suprema Corte de Justicia, y crear el Tribunal Superior Electoral y el Tribunal Constitucional, ha colocado a los Vincho a la vanguardia en la opinión pública.

Ahora asumen posiciones que en ocasiones lucen contradictorias con quien ha sido su principal sostén político, y que desde la grada podría interpretarse como mecanismos de presión, a fin de que no los dejen fuera de la repartidera del pastel jurídico.

No podemos olvidar que al margen de la política, esta familia vive del ejercicio del derecho, ya que todos son abogados, por lo que cualquier cambio en los estamentos de la Justicia es de su interés.

El Nacional

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