En las últimas semanas República Dominicana ha estado envuelta, una vez más en la gravedad de innumerable crisis energéticas que han afectado a todos los sectores económicos y social de los dominicanos. El sector eléctrico inicia este año 2025 con déficit de alrededor de 97 mil millones de pesos, entre subsidios y energía no cobrada, el equivalente a más de US$1,575 Millones a la tasa de cambio actual.
El gobierno ha tomado préstamos por más de US$1,500 millones, la mayor parte fueron desembolsado en el cuatrienio, 2020-2024, para ejecución de diferentes programas con organismos internacionales, que buscan mejorar el sistema eléctrico nacional.Según sus detalles, financiamiento de un programa de mejoramiento de redes media y baja tensión, normalización de clientes de las empresas distribuidoras de electricidad a nivel nacional, financiamiento de expansión de redes y reducción de pérdidas técnicas en el área de distribución. Los dominicanos, hasta los que no son muy entendidos en la materia, se preguntan, qué estamos haciendo?.
El 25 de febrero del 2021 se concretó la firma del Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico , donde se asumieron compromisos y responsabilidades por más de una decena de acuerdos, entre los que cabe señalar algunos debido a su impacto en el sector energético, citó: “ un plan integral de reducción de pérdidas de energía, llevarlas a un máximo de quince por ciento en seis años, a razón de un promedio de 2.7 puntos porcentuales anuales, con el propósito de medir el avance en materia de eficiencia administrativa.
Por otra parte, el abastecimiento de la demanda de energía en porcentaje de cobranzas, relación gastos operativos e ingresos, índice de abastecimiento, un plan de negocios estratégicos para mejorar la gestión de las empresas eléctricas, etc.
Esos planes indicativos tendrán una vigencia hasta el 2030 y deberán ser incorporados en los planes nacionales y plurianuales del sector público, revisados y actualizados cada cuatro años.
Dicho esto, por mencionar algunos de los acuerdos y pasando revista volvemos a preguntarnos, qué estamos haciendo?.Seguimos con el panorama actual para no adentrarnos a otros temas con responsabilidades y acuerdos de suma importancia del sector energético, como son: régimen tarifario y regulatorio efectivo, calidad en el servicio eléctrico, protección de los derechos de los clientes, desarrollo de planes de expansión a largo plazo y a costo mínimo de las actividades de generación, transmisión y distribución, ahorro y eficiencia fundamentales en el ámbito de la sostenibilidad financiera del Sub-sector eléctrico, debemos señalar que para el mes de noviembre del 2024 las pérdidas totales promedio de las tres distribuidoras ascendieron a 44.5 por ciento.
Por: Marcos Tezanos
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