La conmemoración del Día de los Padres se desenvolvió ayer en escenarios disímiles. Miles de dominicanos detuvieron ayer sus actividades cotidianas para conmemorar la fecha en un ambiente de alegría, regalos y amor.
Otros, sin embargo, vieron transcurrir las horas sin recibir una felicitación o un abrazo de agradecimiento de sus hijos, nietos y amigos.
El desamparo, la miseria y el trabajo duro acompañaron a los menos agraciados, quienes vieron transcurrir la fecha ajenos al bullicio de las tiendas que se mantuvieron abiertas esperando los compradores de regalos.
Ajenos, además, al ir y venir de las personas que acudieron a los cementerios a llorar el padre muerto o se trasladaron de un barrio a otro, de una ciudad a otra a visitar a quienes les dieron la vida.
El Día de los Padres les transcurrió acompañado de los rencores de unos hijos que no les reconocen que sólo el hecho de haberlos procreado y dejarlos nacer debe ser motivo de reconocimiento y agradecimiento.
En el escenario contrario, algunos padres no recibieron regalos de sus hijos, pero si recibieron una visita, un abrazo, una felicitación, un te quiero mucho que fue suficiente para que pasaran un día pleno de alegría y satisfacción, como recompensa a los años de amor y dedicación que prodigaron a sus vástagos.
La recompensa a las largas noches sin dormir al lado del lecho del hijo enfermo, a los buenos consejos y a la presencia del padre en los momentos importantes.
Pero también, recibieron el amor y el reconocimiento de los hijos que entienden que los errores de juventud de sus padres deben quedar en el olvido y no ser motivo de condena para personas indefensas que, en la mayoría de los casos, se encuentran en los últimos años de sus vidas.
A los padres se les dedica un día en el año, pero ellos dan todos los días para los suyos.
UN APUNTE
Recordación
En la Capital y el interior proliferaron las misas de recordación de los padres muertos, por la salud de los enfermos y por el bienestar de los que están en tierras lejanas y que no pudieron pasar el día con los suyos.

