Antigua (Guatemala), (EFE).- España instó este viernes en la XXVI Cumbre Iberoamericana a sus socios en la región a defender los valores de la democracia frente al autoritarismo y los discursos xenófobos, al tiempo que animó a sus líderes a mantener unida esta comunidad de naciones.
Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que en la ciudad colonial guatemalteca de Antigua se estrenaba en estas citas internacionales, abrieron la jornada con el tradicional desayuno de trabajo con los presidentes centroamericanos, en el que España se reafirmó como enlace natural de la región con la UE y les invitó a seguir avanzando en el camino de su integración.
Tras la habitual foto de familia y en su primera intervención en una Cumbre Iberoamericana, Sánchez emplazó a los países de esta comunidad para que defiendan los valores de la democracia frente al autoritarismo, porque cree que es el único sistema que puede vencer el miedo, la construcción de muros y los discursos xenófobos.
Además de garantizar que España, junto a Portugal, seguirán siendo los principales valedores de América Latina en la Unión Europea, recordó el enorme progreso de Iberoamérica en las últimas décadas y lo ligó a la defensa de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos.
“Por ello -añadió- frente a la tentación de un repliegue nacional que estamos viendo en muchas partes del mundo, de la construcción de muros, de discursos xenófobos y ultranacionalistas, la comunidad iberoamericana ofrece una alternativa de esperanza basada en valores como el respeto a la diversidad, la solidaridad y el encuentro entre diferentes».
Sánchez, que pidió trabajar en favor de un crecimiento inclusivo para luchar contra la desigualdad, fortalecer las instituciones democráticas e impulsar nuevos modelos de desarrollo sostenible, confió también en que Iberoamérica se convierta en “el faro contra la desigualdad entre hombres y mujeres” y se vuelque en luchar contra el cambio climático.
En cuanto a las crisis migratorias en América Latina, consideró que exigen respuestas regionales coordinadas y solidarias, antes de recalcar- “Necesitamos marcos regulatorios que garanticen los derechos de los migrantes y permitan a nuestras sociedades beneficiarse de las bondades de una inmigración ordenada y garantista».
Felipe VI no mencionó la cuestión migratoria en su discurso, aunque se podía entrever implícitamente como uno de los grandes desafíos ante los que apeló a todos los líderes iberoamericanos a cumplir con su responsabilidad de mantener a esta comunidad de naciones “activa y unida”, tras lo que añadió- “Al fin y al cabo, somos una gran familia y, por eso, nos entendemos».
Una comunidad que cuenta hoy con una conferencia iberoamericana “revitalizada, más eficiente y eficaz” y “más cercana” a sus ciudadanos, en opinión del monarca, quien alerto de que los líderes se deben ante todo a esos ciudadanos “que, como es natural, quieren -y exigen muy legítimamente- que de estas cumbres salgan resultados concretos y tangibles».
También invitó al resto de jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos a unirse al pueblo español en la “importante celebración” del 40 aniversario de su Constitución, una Carta Magna que quiso “reivindicar una vez más” como “ejemplo extraordinario de acuerdo, pacto y reconciliación”, que “trajo convivencia, libertad y democracia a nuestro país».
Al final de su discurso, el jefe de Estado español utilizó asimismo el catalán para desear, con un “Moltes gràcies, Andorra!”, grandes éxitos y aciertos al principado pirenaico en la organización de la próxima Cumbre Iberoamericana, convocada para 2020.
Al igual que Sánchez, el Rey hizo hincapié en la importancia de empoderar legal y económicamente a las mujeres y argumentó que la comunidad iberoamericana “no se puede entender sin las mujeres, pues somos un todo sin limitaciones ni exclusiones”, antes de recalcar- «‘Evidencia’ que requiere todavía, no obstante, mucho trabajo para hacerla plenamente real y efectiva en protección e igualdad».
Antes del almuerzo que puso fin a la cumbre, Sánchez mantuvo un encuentro bilateral con el presidente peruano, Martín Vizcarra, quien recibió esta misma semana en Lima a los Reyes de España en la primera visita de Estado de Felipe VI y la Reina Letizia al país andino.

