LAHORE. Pakistán. AFP. Un atentado con coche bomba mató este lunes a 11 personas y dejó decenas de heridos al destrozar un edificio de la policía antiterrorista en Lahore (este de Pakistán), donde muchos empleados quedaron atrapados bajo los escombros.
Se trata de un nuevo episodio de violencia en un país víctima de una oleada sangrienta de atentados que llevan la firma de los talibanes aliados a la red islamista Al Qaida.
«Once personas resultaron muertas y 61 heridas», declaró Jusro Pervez, jefe de la administración de Lahore, segunda ciudad de Pakistán. Una muchedumbre ayudaba a los socorristas removiendo con las manos los escombros del edificio de dos plantas que quedó reducido a un amasijo de hormigón y chapas, mientras las ambulancias iban y venían sin cesar.
«El blanco era un edificio utilizado por una unidad especial de la policía y servía para el interrogatorio de sospechosos de terrorismo», declaró a AFP Pervez Rathore, jefe de la policía local.

