Una placa de platino que tiene en parte de la cabeza el empresario de origen árabe Karim Abu Nabaa será evaluada por los médicos que le atienden en el Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), se informó esta mañana. Es atendido por un personal médico encabezado por el doctor Víctor Athala.
Abu Nabá sufrió un mareo en la cárcel de la Fiscalía del Distrito Nacional como consecuencia de problemas de la presión arterial al no evaluarse a tiempo la placa de metal.
Fue llevado a las instalaciones de Cedimat anoche a las 8:30, acompañado de un contingente policial.
Su traslado al centro de salud fue autorizado por la fiscal Yeni Berenice Reynoso.
La placa de metal fue colocada en su adolescencia tras sufrir un accidente.
Esta mañana, Abu Nabaa era sometido a varios estudios en Cedimat.
Su abogado Miguel Valerio esperó ayer en el Palacio de Justicia la decisión de la jueza Patricia Padilla, del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, para ejecutar la libertad.
Abu Naba llegó a un acuerdo económico con la pareja de esposos Henry Báez García y Jennifer Cabrera, que lo acusaban de amenaza de muerte, hecho por el cual el tribunal le impuso prisión preventiva de dos meses.
El abogado atribuyó a burocracias judiciales la no ejecución de la libertad, por lo que su defendido tendría que esperar al día 2 de enero para salir de la cárcel.
Abu Nabaa tuvo que cumplir con el compromiso económico que había contraído por la venta de un cuadro del pintor Iván Tobar, por el que tuvo que pagar la suma de 50 mil dólares.
La venta del cuadro se acordó en US$69,000 el 6 de enero de 2010, pero ya el acusado había hecho unos pagos al querellante. Denunció que quienes sometieron a su cliente por casos netamente comerciales están buscando dinero.
El abogado Gustavo Mejía Ricart, que lo acusa de intento de homicidio, exige el pago de RD$400 millones.

