AEROPUERTO de LAS AMERICAS. El exconsul dominicano en Puerto Rico ingeniero Máximo Taveras expresó este viernes que estaba consciente de la inocencia de la criolla Aida de los Santos Pineda y de que la justicia la descargaría de la acusación de asesinato que pesaba en su contra.
Taveras aseguró que los elementos esgrimidos por los fiscales que investigaron el caso y el entonces secretario de Justicia de Puerto Rico, Guillermo Zamora, para acusar a la dominicana de la muerte de la señora Georgina Ortiz Ortiz eran poco convincentes.
Dijo que el propio Zamora dijo que no eran pruebas suficientes decir que las huellas de la señora De los Santos Pineda estaban en el cuchillo utilizado en el crimen de la que fuera esposa del exjuez del Tribunal Supremo, Carlos Irizarry Yunque, y que además utilizaba nombres y seguros médicos falsos.
Indicó que pese haberle hecho ese señalamiento personalmente, el secretario de Justicia de entonces, Guillermo Zamora, cambió de parecer y envió a la justicia a la criolla De los Santos Pineda por la muerte de la señora Georgina Ortiz Ortiz.
Yo le expresé en ese entonces al señor Zamora que las huellas de la señora Aida de los Santos aparecerían en todos los utensilios de la casa de la señora Ortiz, porque era ella la trabajadora doméstica, manifestó el ingeniero Máximo Taveras.
Afirmó que incluso llegó a solicitarle personalmente y por vía de comunicaciones, tanto al secretario de Justicia como a los fiscales que investigaron la muerte de la señora Ortiz Ortiz, que citaran e indagaran a su esposo, Carlos Irizarry Yunque, y que nunca lo hicieron.
Nosotros, desde aquí, estamos regocijados porque estábamos conscientes de que la razón y la justicia de iba a imponer en el caso de nuestra compatriota Aida de los Santos Pineda, significó el exconsul dominicano en Puerto Rico ingeniero Máximo Taveras.
Dijo que la inocencia de De los Santos Pineda era tal, que incluso fue ella que regresó a Puerto Rico desde República Dominicana, poniéndose a disposición de la justicia, cuando se enteró de que estaba siendo acusada de la muerte de la señora Georgina Ortiz Ortiz.
La libertad de la criolla fue dispuesta por un gran jurado integrado por doce jueces, entre ellos nueve mujeres, cuya decisión provocó mucha algarabía en todo Puerto Rico y aquí en República Dominicana.
