BAYAGUANA. Las líderes de la Federación de Mujeres Organizadas de Bayaguana desarrollan un proyecto que ha incrementado la producción agrícola y pecuar que fortalece la seguridad alimentaria de las comunidades locales.
Pero esas mujeres aspiran a ser mucho más que excelentes productoras de alimentos, al poder darle un nuevo enfoque del papel tradicional femenino, demandar acciones urgentes, incluyendo el que los hombres hagan también oficios domésticos y que el Estado brinde más apoyo a pequeñas productoras e impulse la creación de mercados locales.
El proyecto desarrollado se llama Mejoradas las condiciones de seguridad alimentaria de las mujeres organizadas y sus familias en el municipio de Bayaguana, el cual ha tenido como resultado inicial, el incremento de la disponibilidad de alimentos, carne y leche en estos campos.
María Segura, una de las dirigentes campesinas indica que este aporte a la Seguridad Alimentaria se evidencia en un intensivo trabajo en la agricultura y la crianza de animales para el consumo, sembramos, recolectamos y preparamos los alimentos y en las labores domésticas, el cuidado del niño-niño y personas mayores.
Gestionamos negocios, hacemos actividades económicas informales para tener recursos para comprar los alimentos. Desde las organizaciones en muchos de los municipios hemos contribuido a generar cientos de empleos y resolver problemas comunitarios. Dice la dirigente rural.
El proyecto
Cuando se elaboró el proyecto, dice Elsa Mata, la directora de Ce-Mujer, se tenía claro lo que se buscaba. Se planteó beneficiar durante un año y medio a 1.075 personas, de las cuales el 68% son mujeres, con una duración de un año y medio (18 meses), gestionado por organizaciones de mujeres y la Federación de Mujeres de Bayaguana, estructuras organizativas existentes. La Federación de Organizaciones de Mujeres del
Municipio de Bayaguana, la cual agrupa 27 organizaciones, con una membresía de 1,060 mujeres.
Al concebir el proyecto, dice la agrónoma Ramona Beltré, encargada Departamento de Producción de CE-MUJER, se entendió la importancia del derecho de cada persona a una alimentación sana, nutricional, culturalmente aceptable; y fundamentada en este enfoque de derechos.
Lo que hemos buscado es contribuir a la seguridad alimentaria familiar desde la perspectiva de la soberanía alimentaria. Esto implica reforzar la óptica de lo local, con base en la pequeña y mediana producción, promover una distribución equitativa de los recursos productivos facilitando el acceso a recursos y servicios por parte de las mujeres y fomentar sistemas de producción agroecológicos y sostenibles, indica la gestora de producción.
Dijo Beltré que En el país la situación de seguridad alimentaria existe un alto riesgo debido a que se produce únicamente el 55% de los alimentos que se consumen, por lo que existe una alta dependencia de las importaciones, es limitado el apoyo para la producción y comercialización de los mercados locales, no existe una política eficiente para beneficiar a los pequeños productores y productoras y muchas personas desconocen que tener acceso permanente a alimentos sanos es un derecho humano.
Del Estado .
Las dirigentes campesinas de la Federación de Mujeres de Bayaguana están firmes en crear una nueva actitud frente al Estado, por lo que piden del gobierno Que se haga visible la contribución de las mujeres a la Seguridad Alimentaria y aparezca en las estadísticas nacionales, que reconozca y garantice el Derecho Humano a la alimentación y que se apoye el modelo de producción campesina, fomentando los mercados locales.
Dice María Segura, de FEMOBAYA, que se deben, establecer leyes que creen las condiciones para que en las leyes para que el trabajo doméstico sea una tarea de todos y todas en la familia y que se establezcan programas que mejoren el acceso de las mujeres a la tierra, capacitación, crédito, tecnología y su integración a la producción a grandes escalas.
También aspiramos a que sean creados programas de capacitación para mujeres y personas jóvenes para su integración a la Desarrollo Municipal afirma Segura.
EL DATO
Oficios domésticos
La tradición cultural ha establecido que los oficios de la casa son hechos casi exclusivamente por las mujeres y las niñas, excluyendo al hombre de las responsabilidades de cocinar, lavar, planchar, cuidar y alimentar los más pequeños. Y eso no es justo dice Fanny Beltré.
