Recibí ayer en la mañana, en la redacción deportiva de este vespertino, una inesperada visita del ingeniero Rafael Uribe, presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (Fedombal).
Uribe de inmediato entró en tema y me contó lo que la Fedombal viene proyectando desde su llegada a la presidencia del organismo rector de la disciplina del aro y el balón en nuestro país.
Algo que él denomina el nuevo perfil del Seleccionado Nacional de Baloncesto.
Me dice el presidente de Fedombal que lo que se busca con esto es apegar a los atletas de baloncesto, en cuerpo y alma, a lo que son los valores éticos, morales, patrióticos y los sentimientos de dominicanidad.
Y estoy con él, ya que los símbolos patrios deben ser inculcados en cada uno de nuestros atletas para que sientan el orgullo de llevar en la sangre el espíritu de la dominicanidad.
Uribe les enseña cada día los valores patrios, que, a parte de la práctica del baloncesto, quiere que conozcan los símbolos históricos de su país.
En un año, Uribe ha realizado un gran trabajo para darle nueva imagen a la Fedombal y a los equipos nacionales, en las ramas masculina y femenina.
Esa labor ha dejado un fruto inmediato, como lo es la medalla de oro obtenida en Puerto Rico el pasado año, en el Campeonato Centrobasket masculino.
Conozco al ingeniero Uribe y sé que no descansará hasta llevar a la República Dominicana a la altura de las grandes potencias y selecciones del mundo.
Selección U-17
La Fedombal está concentrada actualmente en el proyecto de captación de talentos de jugadores de la categoría U-17.
En esa búsqueda ha recorrido todo el país para conseguir el mejor talento posible y concentrarlos para hacer luego la escogencia del equipo que nos representará en el Torneo U-17, que se celebrará en agosto de este año en Puerto Rico.
El pasado sábado realizó un campamento con 40 atletas de todo el país, en el club Mauricio Báez, y luego los llevó a un recorrido histórico por la Zona Colonial de Santo Domingo, donde visitaron el Alcázar de Colón, la Catedral Primada de América, el Parque Independencia y se montaron en el moderno Metro de Santo Domingo.
Danny Vitiello
Un armador de 14 años que nació en Santo Domingo y a los dos años sus padres se lo llevaron a vivir a Puerto Rico, fue uno de los que estuvieron en la concentración de jugadores por debajo de los 17 años.
Danny optó por representar a nuestro país en competencias internacionales, en lugar de elegir a una gran potencia del basket, como lo es la Isla del Encanto.
¡Bien por Danny!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

