Representantes de casi sesenta entidades de la sociedad civil, entregaron un documento a un grupo de diputadas, encabezado por la doctora Magda Rodríguez, presidenta de la Comisión de Género de la Cámara de Diputadas, cuando el 11 de julio pasado, junto a cientos de organizaciones, redes y coaliciones a nivel nacional y de la diáspora dominicana en Estados Unidos, proclamaron ese día de luto nacional y solicitaron declarar el país en emergencia nacional frente a los feminicidios.
El documento dice que, con más de 100 casos hasta la fecha, los feminicidios se han convertido en una tragedia tristemente cotidiana para la que urge buscar solución. La escalada en número y la ferocidad de estos asesinatos deja pocas dudas de que nos enfrentamos a una verdadera emergencia nacional, cuya solución no se puede seguir postergando. El feminicidio es ahora la principal causa de muerte de mujeres en edad reproductiva, lo que remite a una grave crisis social, de salud pública y de seguridad humana.
Para las organizaciones convocantes, a pesar de que como país reconocemos la gravedad de la situación, no hemos salido de las lamentaciones a la acción efectiva, siendo signatarios de convenios internacionales que comprometen al país a erradicar toda forma de violencia contra la mujer, lo que demanda presupuestos adecuados, una legislación mejorada y esfuerzos interinstitucionales que evidencien una clara vocación de enfrentar la situación con hechos y no solo con palabras.
Agregan en su documento, que desde la vigencia de la Ley Contra la Violencia Intrafamiliar (Ley 24-97) ningún gobierno haya dedicado la atención y los recursos necesarios para enfrentar la crisis a una lucha sin presupuesto propio, debiendo mendigar recursos internacionales para ofrecer respuestas que han resultado a todas luces insuficientes.
Reclaman agilización en la prevención de parte del Estado entero, sobre todo y de manera inmediata, de los Ministerios de Salud y Educación, apelando a una inversión nacional decente para establecerla, con más refugios en funcionamiento, más Unidades de atención especializadas del Ministerio Público, aplicación de las Normas Nacionales en Salud y su Protocolo, apertura de programas que apoyen a los/as más de mil niños y niñas huérfanos/as por feminicidio, entre otras medidas urgentes.
Participando en esta jornada por la tragedia de los feminicidios, una vez más solicitamos a Poder Ejecutivo, que declare el año 2013 de Emergencia Nacional por Feminicidios, para que los esfuerzos nacionales sean prioritarios en este sentido, y se encaminen a fortalecer un sistema de prevención nacional que parta de todo el quehacer nacional, dedicando partidas presupuestarias especiales y decentes para eso.
¡No podemos esperar más!

