Pocas, muy pocas veces se logra la indescriptible coincidencia en la cual hacen fiesta común el conocimiento docto, profundo y bien administrado de un oficio tan complejo y desafiante como el del escritor, hacedor de ilusiones, desmadejador de mundos, compromisario de su tiempo y sus pueblos, con el gusto popular, esa fibra que enebra un vulgo que hizo opción por la lectura alada de imaginación y saciada de toda la injusticia que acogota una región igualmente indescriptible como América Latina.
La conferencia magistral de Carlos Fuentes, una leyenda de primer nivel de la literatura iberoamericana, fue exactamente eso.
La tardanza en que llegara a la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, encaminado por el ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, el embajador de México, Enrique Manuel Loaeza Tovar, y el director ejecutivo de la Feria Internacional del libro, Pedro Antonio Valdez, cobró cada segundo el valor de un tesoro seguro y esperado.
Fuentes fue espléndido, detallado, tan imaginativo en la descripción como lo puede garantizar su capacidad narradora, probada hasta la saciedad.
Al narrar toda la novelística que enmarca la Revolución Mexicana, rico en detalles del proceso, mezclando nombres, títulos y circunstancias, para concluir con una verdad de puños: La novela es crítica por naturaleza, fomenta el amor y el deseo por la libertad y por ello es que lo primero que hacen las dictaduras, es quemar libros, exiliar y matar escritores y periodistas.
Azuela y otros autores
Fuentes llevó al público por un recorrido casi cinematográfico y rico en detalles y audaces notas al contar sobre las novelas y novelistas de la época de la Revolución Mexicana, proceso que fue disfrutado palabra a palabra, idea a idea, oración a oración.
Fuentes analizó temporalidades, modernismos, y nociones experimentales por las que fue pasando la novelística azteca, comenzando con Mariano Azuela y finalizando con la narrativa de Juan Rulfo.
El dato
45 obras
32 premios literarios.
80 años de edad.
Nació en Panamá.
Mexicano por alma y naturalización.
1954, primera novela.
Hoy será condecorado en Palacio

