En las fiestas de fin de año, para que el Niño Jesús me deje, he decidido escribir sobre el regalo que nos ha dado la Madre Tierra con el fin de apalear las molestias características en la menopausia, una de las etapas más libre de la mujer, siempre después de los sueños. Soñar es lo único que no nos es vetado.
Existen determinadas plantas denominadas fitoestrógenos o isoflavonas cuya estructura química les permite actuar de forma muy parecida a los estrógenos producidos por el cuerpo humano. Para corroborar, las mujeres de países orientales presentan una menor incidencia de síntomas menopáusicos por su dieta a base de alimentos ricos en isoflavonas.
La tierra nos brinda una gran fuente de isoflavonas en la Alfalfa, en la Soja en sus diferentes presentaciones (leche de soja, tofu, germinados, soja como legumbre, salsa de soja), en el Miso, Tempeh y el yogurt. Otras fuentes son los cereales, Col, el trébol rojo, la Salvia y el aceite esencial natural de pino ciprés, la Pasiflora, el Hipérico o Hierba de San Juan, la Vale, el Ginkgo Biloba, el Hamamelis, el Castaño de Indias riana, el Espino blanco, el Ajo, la Onagra, la Borraja, la Linaza, el aceite de semillas de cáñamo, la Maca Andina, la Damiana, black cohosh, y el ñame silvestre.
Dentro de sus múltiples beneficios ayudan a:
Previene la osteoporosis
Reduce los niveles de colesterol, triglicéridos por lo tanto facilita el funcionamiento del sistema cardiovascular
Disminuye los sofocos, fatiga, sudor nocturno
Probable relación con inhibición del crecimiento de células tumorales, (reducción del cáncer)
Activa la función inmunitaria (defensa) a través de una mayor actividad de los macrófagos y glóbulos blancos
A cualquier edad es recomendable una dieta equilibrada. Evitar el café, tabaco, alcohol, y el exceso de sal porque el mismo favorece la pérdida de calcio a través de la orina. Incluir en la dieta ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. Hacer ejercicio físico disminuye el estrés y la tensión muscular, aumenta la capacidad de oxigenación, y mejora el estado de ánimo. Al llegar la menopausia los hijos e hijas suelen independizarse, es momento oportuno para la mujer abrirse a e nuevas expectativas en la vida, buscar nuevas aficiones como pintar, estudiar, o relacionarse con amistades, ayuda a ver que aquí no termina la vida, sino que empieza otra etapa muy enriquecedora.
Con estas recomendaciones me enfrió con Don Radhames, escribiendo de Ginecología Actualizada. De vez en cuando hay que portarse bien, aunque se disfruta más lo contrario.
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