SANTIAGO. Las virtudes humanas, políticas y profesionales de Natalio Puras Penzo (Apeco) quien falleció la mañana del pasado sábado, fueron resaltadas este domingo por familiares y amigos, en la ceremonia de sepultura, en el cementerio de la calle 30 de Marzo.
El conocido fotógrafo santiaguense, de 76 años, falleció mientras era atendido en el Centro Médico Cibao, producto de un derrame cerebral, y fue despedido por decenas de personas de todas las capas sociales, muchas de ellas retratadas por Apeco cuando contrajeron matrimonio, cumplieron años o nacieron.
La salud de Puras Penzo estaba profundamente diezmada desde hace algunos años, producto de deficiencias del corazón, del que se operó, siendo luego atacado por problemas en el cerebro.
Algunas personas lo recuerdan por haber formado parte del primer grupo que en esta ciudad hizo el cursillo de cristiandad, hace 45 años. En su juventud comenzó los estudios de ingeniería civil, los que abandonó luego tras comprobar que su verdadera vocación estaba en la fotografía.
A eso de las 3:00 de la madrugada del viernes, mientras dormía en el apartamento en que vivía solo desde hacía 17 años, su órgano cerebral volvió a afectarlo, pero pudo pedir ayuda a los vecinos.
Residía en la calle Rafael Moscoso número 9, en el área monumental, tras la muerte de sus padres Aurelio Puras y Gloria Penzo. Abelito, su vecino más próximo, escuchó los gritos de ayuda y, junto a otras personas, logró llevarlo al mencionado centro médico. En ruta hacia la clínica, Apeco pronunció sus últimas palabras: No me dejen morir.
A partir de ayer, coincidencialmente sus restos descansan a pocos pies de donde están sepultados el pintor Yoryi Morel y el profesor y pintor Federico Izquierdo, otras dos grandes figuras del arte santiaguense.
En el camino recorrido desde la entrada al cementerio hasta el lugar donde lo sepultaron, fueron colocadas 12 de sus fotografías más conocidas, como un homenaje a su labor como artista del lente.
Fundador del 1J4
Natalio Puras Penzo (Apeco) formó parte del grupo de fundadores del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, por cuya razón fue apresado y sometido a torturas en la cárcel de la 40, de donde se escapó de morir en la silla eléctrica ya en la fila de los que serían ejecutados.

