En general, una familiar de al menos cinco integrantes tiene que buscar entre 1,000 y 1,100 pesos para disfrutar de este potre tradicional durante Semana Santa.
En República Dominicana, la Semana Santa no solo se vive desde la fe o el descanso, sino también desde la cocina. Las habichuelas con dulce, considerado el postre más emblemático de esta época, vuelve a reunir familias, vecinos y comunidades enteras. Sin embargo, en 2026 la tradición llega con un sabor agridulce: preparar este plato resulta cada vez más costoso para el bolsillo del ciudadano.
Datos levantados entre colmados y supermercados del Distrito Nacional por repoteros de El Nacional reflejan una realidad clara: hacer este plato tradicional es más caro este año. Prepararlo para una familia de cinco personas cuesta en promedio RD$755 en colmados, mientras que en supermercados asciende a los RD$890, una diferencia de RD$133, equivalente a un 17.6 % más.
La diferencia no solo responde a los precios generales, sino a la estructura del costo. En los colmados, los ingredientes “duros” —como habichuelas, leche, azúcar, batata y coco— suman RD$710, mientras que en supermercados alcanzan RD$606.
Sin embargo, el verdadero salto se produce en los ingredientes “suaves” o de las especias, que en colmados apenas cuestan RD$45, pero en supermercados se disparan hasta RD$282, ya que estos últimos establecimientos no detallan estos artículos.

En general, una familiar de al menos cinco integrantes tiene que buscar entre 1,000 y 1,100 pesos para disfrutar de este potre tradicional durante Semana Santa. Esto, se debe a que también deberían de añadir los gastos indirectos como es del gas licuado de petrólero (GLP), entre otros.
Apunte: Línea blanca
Los supermercados de manera estratégica ha preparado paquetes con los artículos necesarios para la elaboración de las habichuelas con dulces. Estos «kit» tienen un precio más económicos debido a que los ingredientes son derivados de las llamadas «marcas blancas». Es decir, productos que poseen un calidad inferior a las de las marcas ya establecidas en el mercado.
Inflación de las habichuelas
Estos ingredientes no son ajenos a la presión inflacionaria que incide sobre la canasta básica familiar dominicano. Con una variación del 4.67% a febrero de 2026, según datos del Banco Central, estos artículos han registrado incrementos considerables en el último año.
“Las habichuelas subieron fuerte, eso es lo que más ha empujado todo”, explicó un Emilio Pascual, colmadero del sector Los Girasoles. El precio de la libra de habichuela roja pasó de RD$80 a RD$95, lo que representa un aumento absoluto de RD$15 y una variación de 18.75 %, siendo uno de los incrementos más relevantes en la canasta de este dulce tradicional.
El alza más pronunciada, sin embargo, se registra en la pasa. De costar RD$25, ahora se vende a RD$45, lo que implica un aumento de RD$20, equivalente a un 80 %, convirtiéndose en el ingrediente con mayor variación porcentual. “La pasa está por las nubes, casi el doble, y sin eso no hay habichuelas con dulce completas”, comentó.
Otros rubros también reflejan incrementos importantes. La batata pasó de RD$30 a RD$35, para una variación de 16.67 % (RD$5), mientras que el litro de leche aumentó de RD$90 a RD$100, equivalente a 11.11 % (RD$10). En tanto, el azúcar crema subió de RD$35 a RD$40, registrando un alza de 14.29 % (RD$5).
El coco seco, ingrediente clave para el sabor característico del plato, también experimentó un incremento considerable. Su precio pasó de RD$70 a RD$85, con un aumento absoluto de RD$15 y una variación de 21.43 %. “Todo lo que lleva coco está más caro, eso viene subiendo desde hace meses, por ejemplo, la lata de leche de coco”, señala vendedora Aracelys Morillo.
No dejan de venderse
Estos aumentos no solo elevan el costo de preparación, sino que obligan a muchas familias a ajustar cantidades o incluso reducir la frecuencia con la que elaboran el postre durante la Semana Mayor. Aunque sigue siendo una tradición arraigada, el acceso pleno a esta práctica cultural comienza a mostrar signos de desigualdad económica.
A pesar del encarecimiento, los colmaderos aseguran que la demanda se mantiene. “La gente siempre busca su habichuela, aunque sea menos cantidad, pero no deja la tradición”, afirmó la comerciante Morillo.
El panorama plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las tradiciones gastronómicas frente a un entorno de precios en constante alza. Las habichuelas con dulce, más que un simple postre, son un símbolo de identidad nacional que hoy enfrenta el desafío silencioso de la inflación.
