Opinión

Haití y muro fronterizo

Haití y muro fronterizo

El gobierno haitiano sorprendió a los moradores de Comendador, en la provincia de Elías Piña, cuando se enteraron de la construcción de un muro fronterizo, de casi 8 kilómetros, para controlar el flujo comercial entre ambos países, a través de los controles aduaneros. Ninguna voz de este lado se ha levantado para censurar tal decisión, dado que la misma tiene carácter soberano.

El gobierno haitiano cobra el doble de los impuestos que recibe la República Dominicana por concepto de impuestos aduaneros. Ha trascendido que la construcción del muro busca tener un estricto control del comercio fronterizo y cobrar así los aranceles a mercancías que ingresan a su territorio.
Creemos que la iniciativa de la vecina nación debe ser un punto de partida, para que los gobiernos dominicano y haitiano inicien conversaciones para formalizar un tratado comercial, que incluya la construcción de un gran muro que cubra los 300 kilómetros de frontera, para evitar definitivamente la ilegal inmigración haitiana.
La idea de la construcción de ese muro, que sería de unos 20 pies de altura, debería ser financiada por los dos países que ocupan la isla. El proyecto no es nada nuevo, pues Estados Unidos construyó un muro de 1,123 kilómetros en su frontera con México, a fin de impedir la entrada de inmigrantes procedente del territorio mexicano.
Según datos obtenidos, desde el año 1994, cuando empezó la construcción del muro, los inmigrantes ilegales mexicanos han intentado cruzar por lugares más peligrosos, por ejemplo el desierto de Arizona, lo que ha originado más de mil muertos desde el inicio de la operación.
La construcción de una gran muralla de seguridad en la frontera dominicano-haitiana, vendría a complementar el alcance de la sentencia del Tribunal Constitucional que define la nacionalidad dominicana. La alta Corte estableció, de manera irreversible e inexorable, que son haitianos los hijos y nietos de ilegales de ese país.

POR:  Hugo A. Ysalguez

El Nacional

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