LOS ANGELES – Hanley Ramirez no quiere hablar del pasado, pero al charlar del presente suelta algunos pequeños detalles que ayudan un poco a comprender los caminos por los cuales andaba con los Marlins de Miami y que provocaron que fuera cambiado a los Dodgers de Los Angeles el miércoles pasado.
Palabras como «unidad de equipo» y «buenas energías» fueron las que utilizó el lunes para hablar de aquello que ha encontrado con los Dodgers y que le han ayudado a tener un sólido inicio con la organización angelina.
Entrando al partido del lunes ante los Diamondbacks de Arizona, su primero con los Dodgers en el Dodger Stadium, Ramírez batea .333 con un jonrón, un triple, un doble, cinco carreras anotadas y siete remolcadas en cinco partidos jugados con los Esquivadores. La novena llega a la serie ante Arizona con una racha de tres victorias en línea y con buenos ánimos por todas partes. Sobre todo Ramírez, quien aseguró que pasó la página de sus penurias en Miami y está feliz en su nuevo equipo.
«Me ha ido muy bien en estos primeros días con el equipo por el apoyo del grupo. En todo momento en el equipo hay buena energía, todo el mundo está de buen ánimo y animando a uno», dijo Ramírez.
Consultado si en Miami existía un panorama completamente diferente a ese, Ramírez no quiso discutir el asunto.
«Todo eso es del pasado. Ahora estoy en otra organización y estoy contento de ser parte de esta organización. Para mí es un privilegio porque esta organización la vengo viendo desde pequeño en la República Dominicana.

