JACINTO DIAZ
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El pitcheo abridor y la defensa de los Tigres del Licey necesitan cambiar radicalmente a partir de esta noche para tener chance de derrotar a los Leones del Escogido y conquistar la corona del torneo de béisbol profesional 2013-2014.
El equipo necesita mejorar en otras áreas, pero son los renglones pitcheo
y defensa, aspectos cruciales del juego, que han marcado el derrotero del conjunto y metido en pánico a los Tigres en los últimos tres encuentros de la serie final.
La defensa felina causó pavor al cometer siete pifias en el partido de anoche y un total de 12 en los tres choques previos de la serie que está nivelada 3-3 y sigue hoy a las 7:30 de la noche con el séptimo encuentro, a jugarse en el Estadio Quisqueya.
Los tres últimos abridores, tampoco se han quedado detrás y el flaco servicio colectivo ha impedido a Francisley Bueno, Héctor Noesí y Mitch Atkins completar dos tercios (equivalentes a seis episodios) de un juego.
Desde el jueves hasta ayer han sido los errores del cuatro interior y las transferencias el talón de Aquiles en las tres derrotas de los Tigres.
A esos fallos se suman el pobre desempeño ofensivo de dos hombres de la punta de la alineación, el abridor Emilio Bonifacio y Erick Aybar, y la impaciencia de toda la alineación felina para ver pitcheos y tomar bases por bolas.
La defensa de los 20 veces campeones nacionales jugó impecable en los tres primeros encuentros que ganaron 2-1, 5-1 y 1-0, pero suman 12 en los tres choques previos, incluyendo los siete en la derrota de anoche 9-6.
La mayoría de los errores han llegado en los primeros episodios que le costado al Licey 3 carreras en el choque del jueves, igual cantidad el viernes
y cuatro en el de ayer.
El pitcheo colectivo ha hecho sus aportes de manera negativa mucho otorgando un promedio de ocho transferencias por encuentros, luego de transferir a siete el jueves, nueve el viernes y otras nueve este domingo.
El equipo de los Leones merece mucho crédito después de “fundir” a los últimos tres abridores azules, Bueno, Noesí y Atkins, con una producción combinada ante ellos de 15 vueltas, 12 hits y 8 boletos recibidos en 5.2 entradas.
Esa actuación colectiva desdice mucho del papel desempeñado por el primer trío de abridores, Atkins, Yunesky Maya y Esmil Rogers, quienes combinaron 19 y dos tercios de episodios, permitieron sólo 12 imparables, les anotaron dos vueltas, otorgaron cuatro boletos y poncharon a 15.
En total, el Escogido totaliza 21 anotaciones (siete por juego), 29 hits y 25 bases recibidas en sus tres victorias al hilo, después de conseguir sólo dos vueltas, pegar 15 indiscutibles y negociar ocho bases en el primer trío de choques.
Los bateadores de los Tigres apenas han negociado nueve transferencias en toda la serie, para un promedio de 1,5 boletos por juego, con 5.5 que recibe el Escogido.

