BRUSELAS. AFP. El informe de la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), divulgado el lunes, critica a Estados Unidos por las «abrumadoras» disparidades raciales en su sistema de justicia penal, y las deficiencias en su enfoque sobre inmigración y lucha contra el terrorismo.
En el sistema penitenciario estadounidense (que aún tiene la mayor población mundial de reclusos, 2.297.400, según las últimas cifras de junio de 2009), los hombres negros no hispanos son encarcelados a una tasa seis veces mayor que la de los hombres blancos no hispanos, dijo HRW en su Informe Mundial 2011.
Esta disparidad «no puede explicarse únicamente por diferencias en la conducta criminal», agregó.
En 2009, uno de cada 10 hombres negros de 25 a 29 años estaba preso, mientras que para los hombres hispanos la proporción era uno de cada 25, y para los blancos, de uno de cada 64.
«Los ciudadanos estadoundienses gozan de una amplia gama de libertades civiles y pueden recurrir a un sólido sistema de tribunales federales y estatales independientes, pero sigue habiendo fallas- sobre todo en la justicia penal y de inmigración y en las leyes contra el terrorismo», dijo HRW.
Pese a las promesas de la Casa Blanca para hacer frente a estas fallas, «el progreso ha sido lento; en algunas áreas, inexistente».
El historial estadounidense de derechos humanos se vio afectado principalmente por el fracaso de la administración del presidente Barack Obama de cumplir su promesa de cerrar el centro de detención en la Bahía de Guantánamo, Cuba, para los sospechosos de planificar atentados terroristas.
«La invocación continua (del gobierno) de una interpretación demasiado amplia de los privilegios por ‘secretos de Estado’ fue aceptada por varios tribunales, cortando otra posible vía de reparación para las víctimas de la tortura y otros abusos», dijo HRW.
El grupo también criticó el traslado de algunos detenidos de Guantánamo a países donde podrían sufrir tortura o malos tratos, incluso uno enviado a Argelia.
Señaló que Washington se basó en «promesas no vinculantes, y a menudo poco fiables, del país receptor de que los detenidos serían tratados con humanidad».
HRW criticó también a la Casa Blanca por no establecer una comisión de investigación de abusos cometidos durante el gobierno del ex presidente George W. Bush.
«A pesar de la abrumadora evidencia de que altos funcionarios de la administración Bush aprobaron métodos ilegales de interrogatorio de tortura y otros malos tratos, la administración Obama aún tiene que proseguir los juicios», dijo el informe.

