MOSCÚ, 14 Ago 2012 (AFP) – La actitud intransigente de la jerarquía ortodoxa rusa en el caso de las Pussy Riot daña la imagen de la Iglesia en la sociedad e inquieta a una parte de los fieles, incluidos sacerdotes, para los que perdonar a estas jóvenes habría sido más adecuado con los valores cristianos.
«El proceso de las Pussy Riot dañó la reputación de la Iglesia. La jerarquía ortodoxa se equivocó al dar tanta importancia a este caso y al adoptar una postura rígida, lo que convierte a estas mujeres en mártires», estimó Vladimir Oivin, de la web Credo.ru especializada en temas religiosos.
Cinco jóvenes integrantes del grupo punk Pussy Riot, encapuchadas y provistas de guitarras y altavoces, cantaron una «oración punk» el pasado mes de febrero en la catedral del Cristo Salvador de Moscú, en la que pedían a la Virgen «echar a Putin».
El patriarca Kiril calificó su acción de «sacrilegio» y el portavoz del patriarcado, Vsevolod Chaplin, estimó que las jóvenes habían cometido un «crimen peor que un asesinato» y debían ser «castigadas». Cerca del 70% de la población rusa se declara ortodoxa, aunque el número de practicantes habituales no supera entre el 5% y el 7%, según varios sondeos.
Nadejda Tolokonikova, de 22 años, Yekaterina Samutsevich, de 29, y Maria Alejina, de 24, acusadas de «vandalismo» e «incitación al odio religioso» y para las que el fiscal solicitó tres años de reclusión, explicaron que con su acto querían denunciar la «connivencia de la Iglesia y el Estado» en Rusia.
Según Centro Levada, reputado instituto de encuestas, el 47% de los rusos consideran que una condena de las Pussy Riot a siete años de reclusión, el máximo previsto por la ley en su caso, estaría completamente justificada.
«Su mayor error desde 1901»
Esta actitud negativa está lejos de generar consenso.
«Es una vergüenza para la Iglesia haber enviado gente a la cárcel. La Iglesia califica su acto de sacrilegio. Pero el verdadero sacrilegio es juzgarlas en nombre de Cristo. La fe cristiana es la misericordia y el amor», escribió en la web Grani.ru Viacheslav Vinikov, un sacerdote de Moscú, de 74 años. El sacerdote Andrei Kuraiev, profesor en la Academia de Teología y uno de los blogueros ortodoxos más conocidos, pidió clemencia, aunque considera que la actuación de las Pussy Riot en la catedral fue «una cosa terrible».
«La Iglesia no tiene que jugar a los fiscales y pedir castigos severos», declaró al semanario moscovita The New Times. Para el diario económico Vedomosti, la Iglesia Ortodoxa Rusa está cometiendo «su mayor error desde 1901», cuando excomulgó al escritor León Tolstoi. El patriarca Kiril fue muy criticado por su apoyo público a Vladimir Putin durante las elecciones presidenciales de marzo y su condena al movimiento de protesta que se desarrolló contra el Kremlin, incrementando para muchos la sensación de cercanía entre la Iglesia y el Estado.

