LONDRES. AFP. La selección de Inglaterra, campeona del mundo como anfitriona en el lejano 1966, afronta Brasil-2014 en busca de una nueva identidad, más acorde con los tiempos que corren, tras las críticas recibidas en la Eurocopa-2012 por su mentalidad defensiva.
El seleccionador Roy Hodgson es el primero en defender el cambio de mentalidad. “Vamos a ser valientes, creeremos en nuestras posibilidades y asumiremos riesgos. Tenemos que dejar a los jugadores hacer su fútbol”, dijo recientemente el preparador de 66 años.
Tras caer eliminada en cuartos de la Eurocopa 2012 ante Italia en los penales (0-0 después de la prórroga), la selección inglesa ha tenido dos años para reinventarse, pero sus actuaciones han estado lejos de levantar expectativas en un país acostumbrado al fracaso desde hace demasiado tiempo.
A pesar de terminar invicta la fase de clasificación, los empates ante Polonia, Montenegro y Ucrania, junto con las derrotas en amistosos ante Chile y Alemania, contribuyeron a acrecentar el desánimo entre los hinchas.
Además en Brasil-2014 tendrá un complicadísimo grupo en la primera fase. Está encuadrada en el temible D junto con Uruguay, Italia y Costa Rica.
A pesar de la irregular temporada tanto personal como del United, Rooney es un futbolista capaz de decidir un partido en un momento de genialidad, como ocurrió el 22 de marzo con un gol desde 50 metros ante el West Ham.
Alejado del puesto de ariete que ocupó en sus inicios, Rooney se ha convertido en un atacante total, como ocurre con Cristiano Ronaldo o Lionel Messi, que se mueve por todas las zonas del ataque y que ofrece múltiples soluciones a su equipo.
En el Manchester United juega con el holandés Robin van Persie como referencia atacante. En la selección inglesa este puesto lo ocupará Daniel Sturridge, el goleador del Liverpool que se ha destapado este año superando la veintena de goles en la Premier League.
Junto a Rooney, el otro veterano que guiará al equipo será Steve Gerrard, también protagonista en la excepcional campaña del Liverpool. El centrocampista de 33 años, con 100 partidos internacionales a sus espaldas, está llamado a ser la voz de Hodgson en el campo.
El veterano entrenador afronta el reto brasileño tras una extensísima carrera, en la que ha dirigido a 14 clubes; entre ellos el Liverpool y el Inter de Milán, y a tres selecciones, Suiza -con la alcanzó la fase final del Mundial de Estados Unidos 1994-, Finlandia y Emiratos Árabes Unidos.

