El dirigente perredeísta doctor Guido Gómez Mazara pidió a las fuerzas opositoras desarrollar una lectura objetiva de las protestas debido a que los partidos de mayor ascendencia electoral no están acompañando al liderazgo social en sus demandas, ya que estos sólo priorizan el control sobre sus respectivos aparatos organizacionales, invierten mayor tiempo en posicionarse en candidaturas congresuales, municipales y presidenciales.
Asimismo, el ex consultor jurídico del Poder Ejecutivo pidió al liderazgo opositor reconstruir su credibilidad ante el movimiento social en la medida que, asuma y sienta el pliego de reclamos y protestas en todo el país, como una bandera de lucha en el perfeccionamiento de un modelo democrático fallido e incapaz que ha visto y participado en las tres últimas décadas en el diseño de políticas públicas, con mayores desaciertos que avances, y de una profundización de los niveles de pobreza que sirven de descrédito a una amplia gama de exponentes de la clase partidaria.
El político dijo que los reclamos y demandas ejercidas por un amplio sector social en provincias, municipios y barrios no representan un endoso a las fuerzas partidarias opositoras debido a que la raíz de la insatisfacción popular obedece al retardo e imposibilidad de encontrar respuestas satisfactorias a problemas acumulados en los últimos años.
Manifestó que con un panorama presupuestario de 684,790 millones de pesos para el 2014 y una deuda pública consolidada incrementada en 567% en los últimos trece años, sumándole que 13% del gasto público se disparó con respecto al presupuesto del año pasado, los dominicanos viviremos en medio de una estrechez donde las demandas ciudadanas no encontrarán un gobierno con la disponibilidad de recursos suficientes.
Sostuvo que la ciudadanía insatisfecha por la incapacidad de las autoridades en garantizarle servicios básicos como energía eléctrica, salud y educación no percibe al liderazgo opositor asociado a sus demandas, sino que objeta la fatal tradición en la que se instrumentalizan sus reclamos, casi siempre, a la espera de respaldo electoral.

