SAN JUAN DE LA MAGUANA. El diputado por esta provincia doctor Henry Merán Gil afirmó que no se descarta la posibilidad de solicitud a la Cámara de Diputados, la interpelación de algunos o de todos los jueces de la Junta Central Electoral (JCE), si dentro del proceso de conversación que lleva a cabo la comisión que preside estos no dan muestra de avenencia entre ellos.
Garantizó al país que tanto él como sus demás colegas que integran dicha comisión rendirán el informe que el caso amerita porque se trata de un organismo que, como la Junta Central Electoral, hay que establecer reglas claras de avenencia entre sus miembros por ser uno de los pilares de la democracia dominicana.
El presidente de la comisión especial que investiga el conflicto a lo interno de la JCE fue entrevistado al término de un acto en el municipio de Juan de Herrera, donde entregó regalos con motivo del Día de las Madres.
De acuerdo a Merán Gil, el lunes interrogarán a la magistrada Rosario Graciano, el martes al doctor Eddy Olivares y el miércoles al presidente del organismo, Roberto Rosario Márquez, y pocos días después rendirán el informe correspondiente.
Mire, por lo que hemos escuchado de los jueces que hemos entrevistado a propósito del conflicto interno que viene suscitándose desde hace varios meses, nosotros no tenemos que admitir que no se descarta solicitar en nuestro informe la interpelación de algunos y hasta de todos los miembros de ese organismo, porque reitero, las diferencias entre ellos son profundas y complejas, y eso hay que corregirlo en el menor plazo posible, expresó el doctor Henry Merán Gil, diputado del PLD por esta provincia.
El legislador dijo que está confiado junto a sus colegas de que los jueces del alto tribunal electoral del país pongan de su parte, que entiendan que estas contradicciones entre ellos le están haciendo mucho daño al país.
Completan la comisión designada por la Cámara de Diputados, los congresistas Luis Núñez, María Mercedes Fernández, Ramón Bueno, Juan Campos, Cristian Paredes, Demóstenes Martínez, Severino Gil y René Polanco.

