LOS ANGELES. AFP. La despedida pública a Michael Jackson dejó al mundo en duelo y con varios acertijos por resolver: la causa de su muerte, su lugar de sepultura, la suerte de su herencia, sus supuestas deudas y el destino de tres huérfanos que salieron a la luz para redimir al «mejor padre». El 25 de junio el corazón de Michael Jackson se detuvo a sus 50 años y paralizó los cinco continentes del planeta en un fenómeno global extraño de esos que propicia el mundo del espectáculo como la muerte del cantante Elvis Presley en 1977 o de la princesa Diana en 1997.
Antes del homenaje del martes ya había empezado a decidirse en los tribunales que la herencia del cantante de «Thriller» pase a manos de dos albaceas nombrados en su testamento de 2002 y que su madre, Katherine Jackson, cuide a sus tres niños hasta que una razón de fuerza mayor los deje bajo la tutela de su gran amiga la artista Diana Ross. Pero pocas horas después de un velatorio en el cementerio Forest Lawn en las colinas de Hollywood era una incógnita el destino final de los restos de Jackson tras el multitudinario adiós que siguieron cientos de millones de televidentes e internautas, que llegaron a intercambiar hasta 6.000 mensajes por minuto en la red Facebook mientras se sucedía el homenaje en Los Angeles. «No sé nada de eso», dijo el reverendo Al Sharpton ayer en la tarde al ser consultado en CNN sobre el destino final del cuerpo de Michael Jackson.
En trece días las biografías de la superestrella que impuso una banda sonora a la década de los 80, han destacado su talento pero también redundado en sus extravagancias y monstruosa transformación física en casi 45 años de carrera. Sin embargo ayer, en el homenaje público que se realizó en el Staples Center de Los Angeles el «Jackson Raro», «El Rey pop de las mil caras» fue recordado por amigos entrañables y una familia unida frente a los tres hijos que el cantante mostró pocas veces y siempre paseó con máscaras.

