El mayor general José Polanco Gómez, jefe de la Policía, dijo que es inaceptable que los problemas de parejas sean resueltos con agresiones físicas y verbales y mediante feminicidios, por lo que llamó a la familia dominicana a evitar tales acciones.
Polanco Gómez externó tales consideraciones ayer durante un acto en el Palacio de la Policía, en el cual el cuerpo del orden se sumó a la campaña Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres en República Dominicana, que auspician el Ministerio de la Mujer, la Procuraduría General de la República y el Congreso.
El alto oficial dijo que la Policía se integra a las actividades de movilización social a favor de una vida libre de violencia para las mujeres, ya que son frecuentes los delitos contra estas en el país, afectando la estabilidad e integridad de las familias.
El acto fue encabezado por el procurador general de la República, doctor Radhamés Jiménez Peña, y la ministra de la Mujer, licenciada Alejandrina Germán, quienes ponderaron la decisión de la Policía de integrarse a los lineamientos trazados por el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, Unete para poner fin a la violencia contra las mujeres.
El mayor general Polanco Gómez informó que desde la institución se mantendrá una campaña constante en contra de la violencia a las mujeres.
Además se reforzarán las iniciativas para que los oficiales y alistados se capaciten de manera adecuada sobre la problemática.
Destacó la gran labor que desarrolla la institución a través de la Oficina de Equidad de Género de la Policía, que dirige la generala Juana Campusano Jiménez.
La generala Campusano Jiménez, encargada de la Oficina de Equidad de Genero y Desarrollo (OEGD), de la Policía Naional, resaltó la importancia de la iniciativa puesta en práctica por la institución.
UN APUNTE
Equidad de género policial
La Jefatura de la Policía desarrolla una política de igualdad y de equidad de género dentro de esa institución.
Además realiza cursosformación y capacitación de las mujeres policías, para que puedan ascender de grados y rangos, como ocurre con los hombres.
