Las cosas no están como para estar calentando motores, hay que llegar con ellos calientes.
Esta frase cobra vida en el bate de Jordany Ramírez, quien no está en eso de estar perdiendo tiempo calibrar su bateo en el torneo de béisbol otoño-invernal dominicano y anoche mostró que su bate está caliente al guiar a los Tigres del Licey a un triunfo de 4 carreras por 1 sobre los Gigantes del Cibao en el estadio Quisqueya.
A sabiendas de que no puede bajar la guardia, Ramírez produjo jonrón de dos carreras en la tercera entradas para dejar bien claro que los mensajes dados en los entrenamientos no eran simples palabras.
Solo trato de hacer un trabajo decoroso y gracias a Dios todo me está saliendo bien, dijo el jardinero central azul que produjo su estacazo primer estacazo de vuelta completa en la joven campaña. Me siento alegre y debo de seguir ayudando al equipo y mostrar que pudo jugar más allá de lo que piensan algunos, expuso Ramírez, quien es nativo de la comunidad de Boca chica. Sumado al trabajo ofensivo de Ramírez, el recién llegado intermedista Bernie Castro ya tomó la ruta de los hits y anoche sumó tres imparables para totalizar cinco en los últimos dos juegos.
Otro que sobresalió en el triunfo lo fue Wilkin Ramírez disparó dos hits; Juan Melo pegó hit y empujó una.mientras el cubano Amaury Cazaña, disparó un doblete.
En la causa perdida el más sobresaliente por los Gigantes lo fue Mark Wagner con un jonrón solitario en la quinta entrada.
