Las juezas del Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que descargaron a cuatro de los cinco imputados en el caso de la ingeniera Francina Hungría, precisan que las pruebas aportadas por el Ministerio Público arrojaron dudas, lo que hacía imposible condenar a todos los acusados.
En la sentencia leída anoche precisan que “la prueba documental, pericial y evidencia material, consistente en acta de allanamiento de fecha 1 de diciembre de 2012, acta de inspección, el hallazgo del vehículo abandonado y el certificado de análisis forense, arrojan dudas a las juzgadoras”.
Contrario a estas afirmaciones el procurador general de la República Francisco Domínguez Brito dijo ayer que todas las pruebas y elementos necesarios que presentó el Ministerio Público en el caso de Francina estaban bien sustentadas. Sin embargo, indican en la decisión de 88 páginas las juezas Gisselle Soto e Ingrid Fernández que las únicas huellas que fueron encontradas en el vehículo que conducía Francina Hungría, fueron las de José Manuel Vidal (Memín).
Para justificar el descargo las juezas indican que los fiscales incorporaron como pruebas varios recortes de períodicos de diversos medios de comunicación escritos y sostienen que esos recortes periodísticos no tienen valor probatorio.

