CLEVELAND .- Como una masiva e imparable ola azul, Kentucky golpeó rápidamente y se mantuvo encima. No hubo escapatoria para West Virginia, ni lugar para esconderse. Los Gatos Salvajes fueron como se advirtió: demasiado grandes, demasiado fuertes, mucho de todo. Sencillamente demasiado buenos.
Perfectos y pulverizantes.
Trey Lyles encestó 14 puntos y Andrew Harrison agregó 13 y los imbatidos Gatos Salvajes continuaron el rumbo histórico hacia su noveno título nacional haciendo lucir fácil su trigesimaséptima victoria al aplastar a los Montañeses 78-39 anoche en la semifinal de la Región del Medioeste en el torneo de la NCAA.
“Ellos (Kentucky) fueron lo que yo pensé que eran”, dijo el coach de West Virginia, Bob Huggins. “Pienso que ese es el mejor equipo defensivo contra el que jamás he dirigido. Y cuando ellos están conectando sus lances, nadie los derrotará”.
El primer sembrado del torneo y ampliamente favorito para cortar la malla el próximo mes en Indianapolis, los Gatos Salvajes (37-0) saltaron con una ventaja de 18-2, llevada a 26 en la primera mitad y avanzaron a la final de la región que jugarán mañana contra el tercer sembrado Notre Dame, ganador 81-70 sobre Wichita State.

