Nestor Reyes Quezada
La mala cara de la globalización es la deshumanización, la preeminencia de la actitud individual frente a la colectiva y el desprecio por al dolor ajeno.
Esta es la conclusión a la que llegó un grupo de médicos y trabajadores de la salud, entre los que se incluye al ministro de Salud Pública, Freddy Hidalgo Núñez.
El funcionario coincide con diversos sectores de la población que se han quejado de la falta de vocación de servicio de algunos profesionales de la medicina.
Hidalgo Núñez cree que sus colegas deben convertirse en profetas de la vida en medio de los ídolos del lucro y la insensibilidad del sufrimiento ajeno.
Recuerda que la sociedad actual, y en especial el mundo de la salud, experimenta profundos cambios que requieren que los profesionales de la medicina estén en actitud de formación y capacitación permanente, enriqueciendo el conocimiento y los valores profesionales para ponerlo al servicio de la sociedad.
Hidalgo Núñez destaca que la salud es un derecho fundamental que los Estados deben garantizar. “Es como una experiencia biográfica que abarca las distintas dimensiones de la persona humana y como tal está en estrecha relación con la vivencia que se tiene de su propia fuerza corporal, de su lugar en el mundo y los valores sobre los cuales construye su existencia.
La salud, sostiene el ministro Hidalgo Núñez, “debe ser articulada con la alimentación, la educación, el trabajo, con la promoción de la mujer, del niño, la ecología, el medio ambiente, entre otros”.
Este profesional de la medicina altamente valorado por la comunidad académica y eclesiástica del Cibao Central por su gestión transparente y limpia trayectoria profesional, hizo la reflexión tras recibir el título de Doctor Honoris y Causa de La Universidad Católica Tecnológica del Cibao (UCATECI), de La Vega.
La distinción fue “en reconocimiento a sus valiosos aportes al país, en especial a la región del Cibao, a través de las distintas posiciones que ha ocupado como profesional de la medicina.
Al ser condecorado durante la Quincuagésima Séptima Graduación Ordinaria de la Ucateci, Hidalgo Núñez dijo a los graduandos que al salir con un título universitario cada uno debe estar consciente que representa un enorme compromiso consigo, con su familia, con la universidad y con todo el país.
“Pero este compromiso debe ir acompañado de una constante renovación y actualización del conocimiento para mejorar cada vez más la calidad profesional, desarrollar el emprendeurismo, la renovación, la creatividad y aplicar adecuadamente la tecnología de la información y la comunicación, todo ello aplicado con el más alto contexto ético moral, añadió Hidalgo Núñez.
Dijo que quería incidir en esta parte a los profesionales vinculados al sector salud, de que no tendría ningún valor lo ante señalado si no se actúa de manera sincera, con preocupación frente al dolor ajeno, con amor al prójimo con respeto a sus más íntimos derechos individuales y colectivos.
“Quiero que siempre tengan presente que no habrá felicidad plena sin salud y que esta no es una responsabilidad exclusiva de la autoridad sanitaria, es de todos”, enfatizó.
Triple desafío
El ministro de Salud dijo que “ojalá que los graduandos estén preparados para abordar el triple desafío de Los Trinitarios: Primero, saber escoger aquellos ideales espirituales, políticos y sociales que les den sentido a sus acciones y a sus proyectos.
“Segundo, saber reaccionar crítica y creativamente de su realidad y tercero saber producir propuestas transformadoras y persistir con apertura y voluntad firme hasta ver una de ella realizada, porque en este mundo globalizado tenemos dos caras, una buena y otra mala, siendo la buena la de la base técnico y científico, el ideal del libre comercio, las inversiones foráneas productivas , la accesibilidad y difusión de la información y la universalización del concepto de os derechos humanos”, acotó.
La mala cara, dijo, “es la deshumanización, la preeminencia de la actitud individual frente a la colectiva y el desprecio por el dolor ajeno, entre otras carencias”.
Visionario
Hidalgo Núñez es un hombre visionario y altruista y ha desarrollado una fecunda, cualificada y laudada en el campo de la medicina, a favor de la promoción y el mejoramiento de la vida de amplios conglomerados sociales.

