Las uñas postizas se han convertido en una tendencia creciente en las últimas dos décadas, sobre todo para las mujeres que no pueden mantener uñas largas y bonitas, ya sea por los trabajos que realizan o porque tienden a comérselas o cortarlas con los dientes.
La industria de la belleza ha desarrollado nuevos métodos y uñas artificiales que además de lucir semejantes a las naturales, hacen lucir manos y pies hermosos.
Hoy en día, hay a disposición en el mercado, uñas de acrílico, en gel, uñas de porcelana y de seda o de envolturas de fibra, entre otras.
La elección dependerá de su presupuesto, aunque las más más populares y duraderas son las acrílicas, que se pegan sobre la uña natural y luego se pulen, resultando una uña que semeja de plástico duro y permite elaborar diseños atractivos y llamativos.
Una de las ventajas de las uñas acrílicas es que permite a la mujer que tiene poco tiempo, lucir manos impecables y atractivas, además de que protegen de los efectos de los químicos de los esmaltes de uñas y son resistentes y requieren poco mantenimiento.
Usarlas con cuidado
Las uñas requieren cuidados especiales, darle mantenimiento y cuidar de que al realizar labores de la casa no quede agua entre el acrílico y la uña natural, que puede ser causa de infección. Las uñas acrílicas se pegan sobre las uñas naturales, por eso hay que asegurarse de remover la pega adhesiva completamente cuando se retiran, ya que puede causar daño en las uñas.
Esta pega es muy tóxica, por lo que tiene que ser aplicada con mucho cuidado para evitar dañar tanto la uña, como la piel alrededor. Si las uñas se infectan, no debe ponerse de nuevo unas uñas acrílicas, hasta sanar de la infección, al igual en casos de hongos, aunque estos no sean tan dolorosos. Es conveniente atender el problema de salud y luego de estar sana, la apariencia de la uña.

