El hombre que ayer disparó al aire en la entrada del hospital Luis Eduardo Aybar explicó que usó su arma, debido a que no podía entrar con su vehículo al centro de salud, mientras su hija de ocho años estaba en condiciones críticas.
César Matos, residente en el barrio 27 de Febrero, dio la explicación al personal del centro de salud, que le preguntó por qué disparó en medio de decenas de personas, poniendo en riesgo la vida de mucha gente.
Matos dijo que varios vehículos del transporte público, entre ellos guaguas de las denominadas voladoras y carros del concho, impedían la entrada a la emergencia del hospital Aybar, mientras él desesperado trataba de penetrar con su hija de ocho años que convulsionaba con síntomas de asfixia.
Manifestó que él sólo pensó que su hija podía morir a causa del desorden en la misma entrada al centro de salud, donde nadie interviene.
El periodista Vinicio Martínez, de la oficina de relaciones públicas del hospital, dijo que la niña fue atendida por el personal médico de servicio y que posteriormente el padre se marchó con la menor.
Martínez explicó que el incidente ocurrió en la calle Federico Velásquez, fuera del centro de salud, y que ningún miembro del personal tuvo nada que ver.
Periodistas de El Nacional observaron esta mañana que agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) dirigían el tránsito para evitar que sea obstruida la entrada al hospital.
Se observó además que varios miembros de la Policía dirigidos por un sargento impedían que los transportistas y conductores privados obstaculicen la circulación de los vehículos.
Desde hace varios años los alrededores del hospital Aybar se han convertido en un mercado público donde operan varias paradas de carros del concho y de minibuses, y por donde circulan otras rutas del transporte público.
El grave problema se produce cuando los conductores del transporte se estacionan paralelos a otros vehículos a ambos lados de la vía y en algunos casos sobre las aceras.
La situación se complica aún más por una gran cantidad de vendedores de frituras, jugos, empanadas y otras comidas, se juntan con vendedores de tenis, ropas, chucherías, discos compactos, sillas de ruedas, muletas y otros artículos.
En múltiples ocasiones los funcionarios del centro de salud han solicitado a las autoridades buscar una solución a ese problema, pero cada día se complica más la situación.
Apresan hombre
La Policía apresó ayer al señor César Matos, luego que hiciera varios disparos a la entrada del hospital Luis Eduardo Aybar.
Se desconoce si Matos será sometido a la justicia o si será dejado en loibertad.

