PHOENIX, (AP). Hace una semana, los Suns de Phoenix hablaban de que su defensa ya no era un caramelo, de que este equipo tenía una fortaleza de la cual carecían totalmente sus predecesores.
Esa idea quedó sepultada bajo una avalancha de puntos en contra en Los Angeles, donde los Lakers amasaron un total de 252 unidades para ponerse al frente 2-0 en la final de la Conferencia Oeste, con una efectividad del 58% en cada partido.
Ahora los Suns tienen tres días antes del tercer duelo de la serie a disputarse en Phoenix para intentar dilucidar cómo bajarle el ritmo a un equipo que parece listo para llevarse otro título.
Ninguno de las dos quintetos entrenó el jueves. Ambas reanudarán sus prácticas el viernes en preparación para el duelo del domingo por la noche.
El español Pau Gasol de los Lakers reconoció que para los Suns «debe ser frustrante» verse derrotados en esencia con su mismo estilo de juego, de marcadores abultados y muchos encestes. Espera un desafío más difícil ahora que la serie pasa a Phoenix.
«Va a requerir mucho mayor concentración, un estado mental mucho más ambicioso para ir allá y tener éxito, y dar el tipo de partidos y triunfos que dimos aquí», afirmó Gasol.
Ciertamente que la historia está en contra de los Suns. Los Lakers llevan foja de 41-1 cuando van al frente 2-0 en series a ganar cuatro partidos de siete.

