Los fondos de la UASD
Señor director:
Aunque hay una Ley de Libre Acceso a la Información Pública, la verdad es que la mayoría de las instituciones estatales no la cumplen, por lo que debemos aplaudir el anuncio reciente del rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo de que todos los dominicanos podrán conocer la forma en que esa academia maneja sus fondos, mediante la creación de un organismo dedicado a esos fines.
Hay que resaltar, además, que el rector García Fermín ha saldado compromisos económicos ascendentes a 400 millones de pesos, que esa institución adeudaba y labora en un ambiente de transparencia.
El rector de la universidad pública enfrentó con valentía, asimismo, la sustracción sistemática que se registraban con propiedades de la academia, cancelando y sometiendo a la Justicia a los responsables.
Pero lo más importante de todo es acabar con la anarquía y llevar la tranquilidad a esa institución docente, donde ya los incidentes y pedreas son cosas del pasado y los hijos de los dominicanos humildes pueden ir a la UASD a hacerse de una profesión, para servir dignamente a su país.
Atentamente,
Doctora Milqueya Guerrero Melo
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Inversión social en los municipios
Señor director:
Los ayuntamientos reclaman el 10% del monto total consignado en la Ley de Gastos Públicos. Les corresponde legalmente así como tienen el compromiso de organizar y hacer de los municipios, lugares más atractivos y productivos.
En ese mismo orden, deben legitimarse acercándose a sus comunidades. Palpar sus necesidades y atenderlas. Interesarse por la salud de su gente. La limpieza, la salubridad deben ser fundamentales en sus respectivas agendas.
Crear, en entre otras acciones sociales, comedores municipales que ofrezcan comida barata, con los nutritivos que demandan estudiantes, trabajadores, deportistas. Establecimientos que serán abastecidos por los productores agrícolas de cada zona, contribuyendo de ese modo a dinamizar e incrementar sus economías.
Permitirá destinar mayores recursos a la inversión social y productiva, en vez de gastar todo el presupuesto en empleados inútiles, lo cual debe establecerse como política general de gastos e inversiones.
El desarrollo del país depende sus municipios. No exagero cuando atribuyo los mayores méritos de la economía nacional al desempeño y comportamiento de la producción y a la actividad comercial de cada uno de nuestros municipios. El 60% de la población dominicana vive en las grandes ciudades. Es cierto. Pero nuestra economía siempre va a depender de un desarrollo integral, en el que estén involucradas todas las regiones con sus instituciones políticas y grupos productivos.
Autorizados por ley a manejar un 10% del presupuesto estatal, los ayuntamientos se abocan a nuevas y necesarias transformaciones, en los que debe primar un criterio gerencial, relegando los asuntos políticos a las tareas de apoyo.
Si uno camina por los pueblos, lo cual hemos estado haciendo en los últimos meses, escucha al hombre práctico, de la calle, hablar bien o mal de su síndico. Ya se ha dicho se admira a la obra y al obrero. Y se hace de manera oportuna. Cuatro años bastan para reconocer o sancionar. Las próximas elecciones de medio término están al doblar de la esquina.
Los actuales munícipes deben ver la gerencia municipal como laboratorio para el posterior manejo del Estado en las altas instancias del Ejecutivo. Julio César se probó en los municipios de las Galias antes de ser Emperador de Roma. El propio César reconoció la descentralización municipal como el primer paso a la autogestión de las provincias romanas. Nos detendremos en estos detalles en un par de artículos posteriores.
Atentamente,
Eduardo Álvarez

