Los conflictos sociales y las luchas de los humanos por la supervivencia comenzaron con el nacimiento mismo de la especie, primero frente a la naturaleza y, posteriormente, contra sus explotadores.
Pero la primera huelga de la que la humanidad tenga conocimiento comenzó en Egipto el día 10 del mes de Peret (noviembre) del año 29 del reinado del faraón Ramsés III. Para algunos historiadores era el año 1166 antes de Cristo.
Papiros que aún se conservan en el museo de Turín, en Italia, y algunos ostracas encontrados en la antigua villa de Medina, en Egipto, indican que para la fecha los hombres de la tumba, como se conocía a los artesanos y obreros que levantaban las necrópolis abandonaron el trabajo para reclamar vestidos, comida y bebida para ellos y sus familias que vivían en los poblados de Deir el-Medina.
Al grito de: ¡Tenemos hambre!, los artesanos tomaron el templo Tutmosis III, algo inconcebible para aquella época y que podía considerarse como una verdadera falta y desacato a la autoridad del faraón.
Sobre las causas del conflicto, varios ostracas guardados en Alemania revelan que al parecer la huelga fue motivada porque parte del presupuesto para el pago de los trabajadores fue distraído por el gobernador de Tebas.
En referencia al conflicto, un papiro con la firma del escriba Amennajet se lee: Este día, el bando (trabajadores) cruzó los cinco muros de la necrópolis y se sentaron a espalda del templo de Tutmosis III, abandonando el trabajo. Este papiro está fechado 3,200 años atrás.
Otro papiro de la misma época rezaba: Hemos llegado a este lugar por causa del hambre y la sed, por la falta de ropa, de pescados, de hortalizas. Escríbanlo al faraón. Háganlo para que podamos vivir.
A ciencia cierta, no sabemos cómo terminó el conflicto pero parece que las huelgas continuaron hasta que desapareció el poblado de los trabajadores de la necrópolis durante el reinado del faraón Ramsés IX.

