La imposibilidad del presidente Danilo Medina de reelegirse y la poca aceptación del doctor Leonel Fernández, reflejada en la mayoría de las encuestas, ha despertado a destiempo el apetito por la nominación presidencial en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
En el PLD se ha esparcido la tesis de que esa organización gana con cualquier candidato las elecciones, porque la fortaleza está en la entidad y no en una persona.
Citan el caso del presidente Medina, quien en ocasiones era subestimado por los seguidores del expresidente Fernández.
El confirmado ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, ingeniero Temístocles Montás fue el primero que madrugó en exponer su proyecto presidencial a la dirigencia del PLD.
Se le tiene como un tecnócrata de alta calificación y sus adversarios le ven como un neoliberal, lo que niegan sus seguidores. Es uno de los fundadores del PLD.
El presidente del Senado y secretario general del PLD, doctor Reinaldo Pared Pérez, a través de grupos profesionales independientes es promovido como candidato presidencial. Él ha considerado que está dedicado a respaldar al presidente Medina para que haga una buena gestión de Gobierno, pero sus promotores aclaran que ellos se encargan de su presentación al pueblo y Pared Pérez de su trabajo en su partido y el Senado.
Pared Pérez es un gran concertador. Fue respaldado incondicionalmente por el bloque de senadores del PRD desde el 2006 al 2010 por el respeto que mantuvo a esa organización, sin renunciar a formularle las críticas pertinentes.
El ministro de Turismo, licenciado Francisco Javier García y el exsecretario general del PLD, licenciado José Tomás Pérez, estarían activando discretamente en busca de la nominación presidencial.
El doctor Franklin Almeyda y otros amigos de Fernández, propalaron que el exmandatario es el principal activo que tiene el PLD para retener el poder en las elecciones del 2016.
Esa apreciación se ha ido diluyendo al paso de los días, cuando la mayoría de la población ha dicho que no lo tiene como favorito para los comicios del 2016.
Déficit
Una de las causas que se atribuye a la estrepitosa caída de la popularidad de Fernández, es el déficit fiscal dejado por su gobierno, que obligó al presidente Medina a someter al pueblo a nuevos ajustes con la reforma fiscal aprobada por el Congreso Nacional en el mes de diciembre.
Diferentes versiones hay sobre el momento del déficit, pero la realidad es que la población ha sufrido las consecuencias de ese derroche, con el desmejoramiento de su nivel de vida.
La mayoría de la población se ha resignado a pagar el déficit, pero reclama que los culpables sean traducidos a la justicia.
El excandidato presidencial opositor, ingeniero Hipólito Mejía, ha insistido en que los culpables del déficit deben ir a la cárcel.
El también excandidato presidencial por Alianza País, doctor Guillermo Moreno, depositó una querella ante la Fiscalía del Distrito Nacional, reclamando que se procese a Fernández por desfalco de fondos públicos a través del déficit y otras acciones de Estado.
La fiscal Yeni Berenice Reynoso ha escuchado los alegatos de Moreno y de Fernández sobre el caso, pero no ha tomado una decisión al respecto.
En estos ocho meses de gestión de Medina, el déficit heredado es siempre noticia principal en los medios.
Cada referencia a este hecho tiende a minar la popularidad del exmandatario.
Sociedad civil
Los grupos juveniles que han surgido con fortaleza pertenecientes a la clase media y alta la han emprendido contra Fernández por haber disminuido su nivel de vida.
Paradógicamente, han sido estos sectores los que han motorizado el reclamo de reivindicaciones sociales y no los de clase baja.

