El anfiteatro lució abarrotado de un público que gritó, cantó y aplaudió a más no poder
Margarita Brito
Altos de Chavón, La Romana.- La adrenalina brotó por doquier en el anfiteatro de Altos de Chavón, donde el cantante mexicano Luis Miguel se presentó el pasado sábado, logrando la química que siempre ha establecido con el público que le sigue, que disfrutó de principio a fin del denominado “The Hit tour”.
Fue la segunda ocasión, que el llamado Sol de México se presentó en Altos de Chavón, lugar que estuvo abarrotado de gente joven y adulta que lo ovacionó desde que subió al escenario. La producción estuvo a cargo de la empresa All Productions. Hacía 11 años que no actuaba en ese lugar.
Cuando a las 9:30 de la noche (Estaba pautado para las 8:30), vestido con un elegante traje negro y corbata del mismo tono, con rayas blancas y camisa blanca, Luis Miguel inició su actuación, la gente se paró a aplaudir y a cantar junto a él, no volvió a sentarse en toda la noche.
“Suave” y “Si te vas”, fueron parte de las canciones que encendieron la ya ardiente pista, para saludar con un “buenas noches República Dominicana, bienvenidos una vez más en Altos de Chavón, hermoso, bellísimo lugar”, luego invitó a levantar las banderas, de los diferentes países visitados y por visitar en su tour.
Aunque ha sido calificado de arrogante en diversas oportunidades, debido a sus exigencias y al trato a la prensa, la gente demostró que le quiere y el artista, que lucía emocionado hizo gala de su carisma y dominio escénico en cada tema interpretado.
Luciendo un poco más gordo y con un peinado que impedía que una hebra de su cabello saliera de lugar, el Sol de México interactuó con los asistentes preguntando que preferian y pidiendo que le acompañaran. Entre las canciones interpretadas estuvieron “Historia de un amor”, “Se te olvida”, “Hasta que me olvides”, “Sol, arena y mar”, “Más allá de todo”, “Tengo todo excepto a ti”, “Esa niña”, “Amantes del amor”, entre otras.
Una fans aprovechó para entregarle un ramo de lirios blancos que el artista aceptó encantado.
Luis Miguel lució feliz, saludó y besó fans, a una de ellas en la boca (se rumoró que esta era su novia) siempre con su escolta muy próxima a él agarrándole por lo que imaginamos, era la correa del pantalón, para retirarle de la orilla del escenario.
Con temas como “Oro de ley”, “Incondicional”, “Palabra de honor”, “Entrégate”, realizó un medley. Cuatro pantallas gigantes, luces láser que realizaron efectos especiales, un orquesta de ocho integrantes junto a una corista, fueron parte de los recursos del show de Luis Miguel, quien en la segunda parte del espectáculo lució una vestimenta más relajada con camisa blanca y chaleco negro, que inició cantando a dúo en ingles, un clásico de los años, con un video del fallecido Frank Sinatra.
Luego cantó “Te necesito”, “Que nivel de mujer”, Si no supiste amar”, para terminar con “Cuando calienta el sol” a las 11:10 de la noche. Como siempre no faltó la solicitud de otra canción, por lo que el artista regresó para hacer un último tema.
Sin lugar a dudas el cielo, al parecer, se confabuló para no dejar caer una gota de agua hasta que los fuegos artificiales anunciaron el final del espectáculo.
Importantes figuras de la comunicación, el deporte, la política y el entretenimiento se dieron cita a al concierto, entre estas Sammy Sosa, Luz García, Domingo Dauhajre, Wason Brazobán, Nuria Piera, Yadira Morel y Roberto Cavada.
Luego de su concierto de Chavón, Luís Miguel, parte hacia el Estadio Nacional de Lima, Perú, el jueves 7 de noviembre y el sábado 9 vuela a Caracas, Venezuela.
Detrás de
las cámaras
La llegada y salida de Altos de Chavón constituyó una odisea, por el enorme tapón que se formó y que se complicó más aún por la lluvia que se registró al finalizar y se extendió por varias horas.
Una de las cosas que molestó un poco a gente del público, fue la “Mole” de guardaespaldas que tiene, que aunque hacía su trabajo, en muchas ocasiones impidió observar la actuación del artista. Se le vio muy activo agarrando al cantante y llevándolo hacia atrás en los momentos en que saludó a gente del público dando la mano.
Los pasillos del anfiteatro estuvieron tan llenos de personas, que no lograron asientos, que no se podía caminar. La llegada del famoso pelotero Sammy Sosa, ocasionando gran algarabía de la gente que deseaba saludarle y tomarse con él una fotografía, complicó aún más deslizarse en el lugar.
Como “pollos mojados”, lucían los asistentes al concierto, que horas antes estaban elegantísimos, pues tuvieron que llevar bajo el aguacero a sus diferentes transportes.
¿Qué le bajo?
En el solar baldío que se usa como parqueo de emergencia y que se convirtió en gran lodazal, se vio a un hombre “cargar a caballito” a una mujer gordita, atravesando una distancia considerable, la mujer gritó a otro amigo que les acompañaba, que le bajara el vestido porque era muy corto. El amigo le gritó que sería los panties que le bajaría, porque llevaba todo afuera. El trío llegó hasta una jeepeta que abordarían, con tan mala suerte que hombre y mujer cayeron quedando sentados en el lodo. La risa de los que estaban presentes fue inevitable.
