KUNDUZ, Afganistán. AFP. Unos 40 insurgentes murieron a manos de las fuerzas afganas y de los soldados de la OTAN en el norte y el centro de Afganistán, anunciaron el jueves la Alianza Atlántica y la policía, al tiempo que los cuerpos decapitados de dos hombres fueron hallados en Kandahar, un bastión talibán.
En la provincia de Kunduz (norte), 26 insurgentes, entre ellos unos comandantes talibanes, murieron durante una operación en los suburbios de la capital provincial.
Catorce talibanes también murieron durante una operación similar en la provincia de Ghazni, en el centro del país.
«Catorce talibanes murieron y otros ocho fueron capturados», afirmó Jialbaz Sherzai, jefe de la policía de Ghazni.
Paralelamente, 40 talibanes fueron capturados por la infantería de marina estadounidense y soldados afganos en la provincia de Helmand, un bastión de la insurrección talibana, en el distrito de Naw Zad.
Además, tres policías murieron el miércoles cuando un kamikaze accionó su cinturón de explosivos mientras patrullaban la provincia de Oruzgan (centro), según el número dos de la policía de la provincia, Mohammad Ghulab.
