josé Antonio Aybar F.
aybarjo@gmail.com
La violinista dominicana Aisha Syed se pasea por los más importantes escenarios del mundo orgullosa de sus raíces.
La joven artista confiesa que presentarse ante sus compatriotas junto a la Orquesta Sinfónica Nacional es lo más gratificante de su carrera.
“Soy 100% dominicana, me encanta mi país y cada vez que Dios me lo permita voy a tocar allá”, destaca al ser entrevista por Qué Pasa!
Recientemente Aisha visitó el país para el lanzamiento de “Virtuoso Sarasate”, un álbum con canciones del español Pablo de Sarasate, revolucionario de la técnica violinística.
En la preparación del disco trabajó con la legendaria Ida Haendel, su actual mentora y reconocida por interpretaciones de Sarasate en los teatros más importantes del mundo.
Nacida en Santiago de los Caballeros, la ganadora del Soberano 2014 como Artista Destacada en el Extranjero, conversó sobre sus inicios, actuales y futuros proyectos y su amor por la República Dominicana.
¿Quién te anima a inclinarte por la música?
Mi madre fue la que me introdujo a la música clásica. Mi hermana estaba en clases de violín primero que yo y como siempre la imitaba en todo le dije a mi madre que necesitaba tocar el violín. Ya después de esa introducción me enamoré del instrumento al solo tener cinco años de edad.
¿Tus padres son músicos?
Músicos profesionales no, más en mi familia materna la vena artística está presente por doquier. La madre de mi abuela cantaba y recitaba largos poemas de memoria, otros tocaban el piano y así. Mi madre aunque es pintora y abogada por profesión, sí llegó a iniciar las clases de violín, pero se cortó un dedo y no pudo continuarlas.
¿Cuál o cuáles músicos te influenciaron?
El primero que debo mencionar es J.S.Bach. Cuando bien pequeñita escuché las sonatas y partitas de él me dije a mí misma ‘esto es lo que quiero hacer por el resto de mi vida’.
Debo mencionar a Beethoven cuyo concierto de violín lo acabo de tocar en el Broward Centre for the Performing Arts, con la gran orquesta Estadounidense Symphony of the Americas y el Maestro James Brooks, así como en el Teatro Nacional de Santo Domingo con la gran Orquesta Sinfónica Nacional y el Maestro José Antonio Molina. ¿Por qué Beethoven? Pues porque él está en ese período que conforma la transición del clasicismo al romanticismo, un estilo casi indefinible.
De violinistas tiene que ser Yehudi Menuhin, fundador de la escuela de niños prodigios a la cual asistí en Inglaterra, porque aparte de llevar una agenda muy apretada como uno de los mejores violinistas de todos los tiempos, siempre sacaba el tiempo para tocarle a ancianos en hospicios, enfermos terminales en hospitales y a niños en escuelas públicas.
Me marcó de tal manera que creamos nuestra Fundación Music for Life en el 2010, con la cual hemos visitado en Europa, Estados Unidos y República Dominicana, escuelas públicas, hospitales y hasta cárceles, llevando la música clásica a lugares que usualmente no llega. Recientemente estuvimos en conjunto con la Procuraduría General de la República y la Fundación Ha llegado la hora, del señor Feliz Vinicio Lora y Carmen Luz Beato, visitando los centros correccionales de Najayo, en Santo Domingo y Rafey, en Santiago.
A los 11 años de edad Aisha Syed debutó con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y a los 13 se convirtió en la primera latinoamericana en ser admitida en la Yehudi Menuhin School de Londres.
¿Se puede decir
que fuiste una niña prodigio?
Me gusta mucho la definición que el director de la Yehudi Menuhin School, Nicholas Chisholm, dio a la afamada revista Strad, sobre los niños prodigios: «El niño prodigio no solo es capaz de tocar con una madurez extraordinaria, sino que al darse cuenta de su condición asume la responsabilidad de su talento y crea una disciplina que le permite desarrollar su condición». Algo que pocos saben es que a los siete años de edad decidí mudarme a Santo Domingo desde Santiago, con mi profesor en ese entonces, Hipólito Javier y solo ir a la escuela una vez a la semana para poder estudiar las 7-8 horas de violín diarias. Luego pasé con Caonex Peguero, quien fue mi mentor y le habló a mi madre de llevarme a estudiar fuera. No me gusta adjudicarme adjetivos, mas el solo hecho de haber sido aceptada en la escuela de niños prodigios en Inglaterra es una confirmación.
¿Crees que, como aseguró Paganini, la música estaba en él, y el violín sólo era el instrumento por el cual sus melodías llegaban a los demás?
Si el que esté tocando el violín no es excelente, no importa el violín que tenga, nunca sonará excelente. Aunque de igual manera, si hay una persona que toca fabulosamente un violín Stradivarius lo lleva al próximo nivel. He estado usando un extraordinario violín Stradivarius del año 1690. De hecho, Paganini usaba un Stradivarius también. Los Stradivarius son instrumentos tan excepcionales que muy pocas personas en el mundo tienen el privilegio de tocar uno. Ha sido una gran bendición de Dios.
¿Sientes que eres apoyada en su justa dimensión por los dominicanos?
Le agradezco en gran manera a la prensa dominicana, así como a Acroarte, por todo el apoyo que me han brindado desde mis inicios. Siento tanto respaldo de mi República Dominicana que he sentido una gran responsabilidad de devolver algo de lo mucho que se me ha dado. Ofrezco clases magistrales a escuelas y conservatorios de música en mi país, a través de mi Fundación Music for Life. Mi llamado a través de la música no es meramente entretener, sino más bien llevar un mensaje de amor y paz, que para mí es el Señor Jesús, tocando las vidas de los más necesitados. Siempre es muy gratificante volver a tocar en mi país con la OSN. Soy 100% dominicana, me encanta mi país y cada vez que Dios me lo permita voy a tocar allá.
¿Por qué escoger composiciones del español Pablo de Sarasate para tu segundo disco?
Con mi primer álbum, “Pasión Latina”, buscaba dar a conocer el repertorio clásico latinoamericano para violín. En este disco son muchas las razones por las cuales elegí este repertorio. La cultura española forma parte de la cultura dominicana. El español Pablo de Sarasate revolucionó la técnica violinística y sus composiciones la gran mayoría basadas en danzas como la Malagueña de Málaga, Romanza Andaluza de Andalucía y Carmen, basada en la ópera del Francés Bizet, son de las piezas más populares y difíciles (en especial Carmen), en el repertorio del violín. Para la preparación del disco estuve trabajando con la legendaria Ida Haendel, mi actual mentora y reconocida por sus interpretaciones de Sarasate en los teatros más importantes del mundo.
¿Qué tanto se puede hablar de tu madurez artística desde el primer álbum “Pasión latina” a este nuevo?
Pasión Latina fue grabado en el Menuhin Hall. “Virtuoso Sarasate” fue grabado en la sede de la Organización de Estados Americanos, en Washington DC, en febrero de este año. “Virtuoso Sarasate” es en vivo, “Pasión Latina”, no. El grabar en vivo es algo que a muchos músicos no les gusta hacer ya que no tienen la opción de editar. Son productos diferentes, mas yo me siento mucho más realizada como artista con “Virtuoso Sarasate”.
¿Cuándo y dónde
será tu próxima presentación en República Dominicana?
A mediados de noviembre estaremos realizando un concierto por una hermosa causa benéfica para nuestro país. Ahora mismo me encuentro en París donde tuve un concierto anoche y esta noche otro.

