PRETORIA, (AFP) – Largas filas de espera se formaron desde la madrugada del viernes en Pretoria, donde los sudafricanos querían saludar por última vez a Nelson Mandela antes de su partida a Qunu, su aldea natal, donde será inhumado el domingo.
«Verlo por última vez me haría tan feliz», dijo Tieho Motspai, que esperaba con su esposa desde las 01H00 (23H00 GMT).
«Después de ver a nuestro presidente regresaremos a casa», en la pequeña ciudad de Frankfurt, a tres horas de distancia, agregó, rodeado de miles de personas, algunas de las cuales dormían en el suelo.
El jueves por la tarde, las autoridades habían cerrado las puertas de la presidencia, Union Buildings, donde está expuesto el cuerpo del héroe de la lucha contra el apartheid, mientras miles de personas permanecían en las filas de espera.
Como todas las mañanas desde hace tres días, los restos del primer presidente negro de Sudáfrica partieron del hospital militar de Pretoria, donde son conservados, poco después de las 07H00 (05H00 GMT).
El cortejo atravesó las calles de la capital, donde ciudadanos se habían colocado con pequeñas banderas formando una fila de honor para el padre de la Nación.
El cuerpo fue instalado hacia las 08H00 (06H00 GMT) en el patio de honor de la Union Buildings, que domina a Pretoria, donde unas 12.000 personas lo habían saludado el miércoles por la tarde. Todavía no se han comunicado las cifras correspondientes al jueves.
El sábado de mañana los restos de Mandela serán transportados por avión a la aldea de Qunu, en el sur del país, donde el ex mandatario pasó una parte de su infancia y donde deseaba ser enterrado.
El funeral de Estado tendrá lugar el domingo en presencia de unas 5.000 personas, incluyendo a dignatarios extranjeros como el príncipe Carlos de inglaterra y los ex primeros ministros de Francia Lionel Jospin y Alain Juppé.

