WASHINGTON. AP. Ministros de finanzas de todo el mundo buscaban maneras de reforzar la frágil recuperación económica global y de aliviar las disputas por el valor de las monedas nacionales, en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Los representantes de las 187 naciones que integran el FMI también intentaban preservar la cooperación aceitada que en 2008 ayudó a suavizar la amenaza de la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y evitar un regreso a las políticas nacionalistas.
Los ministros participaban el sábado de sesiones del comité gerente del FMI y el BM.
El Grupo de los 7 principales países industrializados y el Grupo de los 20, que incluye las economías emergentes más importantes como China, India y Brasil, sostendrían reuniones paralelas durante el fin de semana en preparación para la cumbre del G-20 en Corea del Sur. Se espera que en Seúl, los mandatarios del grupo resuelvan varios de los temas que sus ministros intentan abordar.
«Nos reunimos en un momento clave, frente a un futuro muy incierto», dijo el director general del FMI Dominique Strauss-Kahn. «El crecimiento está volviendo, pero todos sabemos que es frágil y desparejo».
El directivo agregó que los ministros prometieron mucho a sus naciones, pero «no cumplimos lo suficiente. Así que necesitamos buscar el crecimiento, necesitamos buscar los empleos pero también necesitamos buscar el cambio» en el sistema financiero internacional.
Strauss-Kahn también abordó un tema que ha servido de fondo a la reunión de tres días, al decir que las amenazas de una guerra monetaria representan una amenaza particular a la recuperación. Instó a los ministros a dejar de intentar manipular sus monedas y a abandonar «esa idea de que las denominaciones pueden usarse como arma».

