Lejos de echar leña al fuego en la situación que anoche afectó al torneo de béisbol otoño-invernal dominicano, cuando los jugadores organizador en la Federación Dominicana de Peloteros, paralizaron el torneo en protesta por la suspensión impuesta al lanzador de las Aguilas del Cibao, Wilkins Arias, el gerente general de los Leones del Escogido, Moisés Alou, cree que alguien debe pagar la violación que hubo en el partido del pasado 7 de diciembre.
Para mí es una situación difícil asumir una posición en torno a la decisión de la unión de jugadores, apuntó Moisés.
Agregó que yo no tengo mucho que dejé de jugar y con el puesto que tengo en el Escogido debo de ser cuidadoso en hacer planteamiento que no ayuden a resolver la situación.
Expresó que la verdad es que los jugadores mostraron unión y poder al paralizar el partido de anoche.
Yo creo que la decisión tomada en torno a esta situación debió favorecernos y en verdad no estuvimos de acuerdo con ella, señaló.
Basados en el artículo 33, párrafo III de las bases del torneo el presidente de Lidom, Leonardo Matos Berridos, resoluto el pasado miércoles 15 del mes en el curso que el lanzador Wilkin Arias fue suspendido por el resto del torneo por la violación de los reglamentos del torneo.
El mencionado reglamento sanciona con suspensión por el resto de la temporada y multa económica a cualquier jugador que ingrese al terreno de juego sin estar previamente inscrito en el róster del equipo.
Mientras dicha decisión ha desatado la ira de los jugadores, ya que castiga a Arias, quien entró a juego por el llamado de su dirigente Tony Peña, algunos entendidos del béisbol creen que los reglamentos del torneo no deben ser interpretativo, sino más claros y precisos.
Como representante de un equipo Moisés afirmó que no esperaba otra decisión que no fuera la adjudicación del partido a favor de los Leones.

