SAN CRISTOBAL. El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) hizo aquí un ferviente llamado a los dirigentes de esa organización en todo el país a que vinculen el trabajo político con la tarea social para aportar al bienestar y la felicidad de los dominicanos.
El ingeniero Carlos Morales Troncoso sostuvo que los reformistas deben dar el ejemplo de realizar un trabajo político sin demagogias, sin ofensas y sin vacías promesas, vinculando el trabajo partidario de proselitismo y de organización con el trabajo social.
Manifestó que el bienestar y la felicidad de los dominicanos es la meta primera y última, la razón de existir de un partido, nuestro partido, que nació para servir sin injusticias ni privilegios.
Dijo que los dirigentes provinciales y municipales del PRSC deben trabajar más de cerca con sus respectivas comunidades en la búsqueda de soluciones a los problemas que les afectan, sin necesidad de vincularse a huelgas, paralizaciones y desórdenes callejeros porque de eso está harto el país.
Hablo de defender propuestas lógicas, factibles y viables para resolver los problemas que afectan a las comunidades, de manera que cuando se hable de desarrollo se piense de inmediato en el Partido Reformista, por su identificación sincera y profunda con las mejores causas del pueblo dominicano, agregó.
Explicó que los organismos técnicos de esa formación están a disposición de todos para contribuir en la elaboración de los proyectos de desarrollo que sean necesarios o convenientes para cada comunidad.
Morales Troncoso puso de ejemplo esta provincia de San Cristóbal, cuyos planteamientos deben estar dirigidos a promover y apoyar la microempresa para que los empleos que de ésta y otras actividades productivas se deriven vayan a las manos de los dominicanos y, entre estos, a las manos de los hijos de esta tierra privilegiada.
Llamó a los reformistas de emplearse a fondo para promover el desarrollo económico y social de San Cristóbal. Resaltó que llegó ya el momento de que el humo de las fabricas y el ruido bendito de sus maquinarias sean el himno permanente de una comunidad que vive para el progreso fruto del sudor de sus hombres y mujeres.
