NUEVA YORK. AFP. El gobierno de facto en Honduras y sus aliados lanzaron una campaña de cabildeo tras el golpe de Estado y logran ejercer cierta influencia sobre Washington, escribe el New York Times.
Según un artículo publicado este jueves en primera plana, el diario asegura que la campaña «tuvo el efecto de obligar al gobierno a enviar señales contradictorias al gobierno de facto, que las lee como señales de aliento».
La campaña ya gastó unos 400.000 dólares en estudios de abogados y de relaciones públicas que tienen «relaciones estrechas» con la secretaria de Estado Hillary Clinton y el influyente senador republicano John McCain. Recibió el respaldo de tres ex altos funcionarios del gobierno norteamericano –Otto Reich, Roger Noriega y Daniel Fisk– que consideran el caso como una batalla contra Venezuela y Cuba.
