Un obispo y dos empresarios respaldaron ayer la inyección de 29 mil millones de pesos a la economía y el acuerdo suscrito por el Gobierno con la Barrick Gold, que amplía los beneficios del Estado por la explotación de la mina de oro y plata de Pueblo Viejo, Cotuí.
El obispo emérito de San Francisco de Macorís, monseñor Jesús María de Jesús Moya; el empresario Manuel Estrella y el director ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo de Santiago, Saúl Abreu, consideraron que se trata de medidas saludables, bien acogidas por todos los sectores del país.
Coincidieron en asegurar que estos recursos permitirán un relanzamiento de la economía nacional, que aumentaría las fuentes de empleos y el circulante en el país.
De Jesús Moya señaló que las negociaciones encaminadas por el Gobierno han sido las más aceptables, ya que en lo adelante entrarán más recursos al erario, y sugirió que en otras negociaciones el Gobierno tenga ideas claras a fin de evitar errores.
El prelado católico también destacó la importancia de la inyección de los casi 30 mil millones de pesos para reactivar la economía y sugirió que esos recursos sean utilizados en las áreas de educación, agropecuaria, salud, seguridad, entre otros.
El ingeniero Manuel Estrella calificó de excelente la negociación llevada por el Gobierno con Barrick y que culminó en nuevo acuerdo para la explotación de los yacimientos de oro y plata de Pueblo Viejo.
Estrella sostuvo que esa fue una buena negociación, primero porque generará más ingresos y en segundo le pone fin a un conflicto con una multinacional, que apelaba a la seguridad jurídica para mantener el contrato.

