En el juicio en que el piloto Affe Gutiérrez Gil y su padre, Rafael Gutiérrez, fueron condenados ayer a 30 y 10 años de cárcel, respectivamente, por la muerte del adolescente Wester Junior Solís, los jueces obviaron y no le dieron ningún tipo de valor a una certificación de la Fiscalía del Distrito Nacional, que afirma que el día del hecho ambos estaban presos en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
El Primer Tribunal Colegiado de la provincia Santo Domingo, presidido por el juez Julio César Lara, tampoco le dio importancia a una evaluación psicológica que le hicieron a la señora Mariluz Solís, madre de la víctima, en que admitió que se equivocó cuando se querelló contra Gutiérrez y su padre por los golpes que le dieron a ella y a su hijo en el lavadero de carros de ambos, el 29 de mayo de 2005, por lo que pidió que los sacaran del expediente.
La abogada Zaida Carrasco, declaró que nada de esto fue tomado en cuenta por el juez Lara, quien dijo que se trataban de simples documentos.
Subrayó que la sentencia será apelada en las próximas horas, a la espera de que en la Corte de Apelación de la provincia Santo Domingo los acusados sean absueltos.
La abogada sostuvo que la sentencia emitida ayer era crónica de una muerte anunciada, algo que se veía venir, en vista de que a Gutiérrez Gil y a su padre les habían violado todos sus derechos.
Recordó que los jueces de la provincia Santo Domingo mantuvieron preso a Gutiérrez por más de un año con una medida de coerción de tres meses y que, incluso, el magistrado que presidió el tribunal que lo condenó le falló en una ocasión un asunto por otro. Se trató de que en una ocasión se le solicitó el cese de la medida de coerción y el juez Lara falló rechazándole un recurso de revisión.
La doctora Carrasco cuestionó que el tribunal acogiera como buenas y válidas las declaraciones del testigo Esteban Andrés Angomás Delgado, quien tuvo que ser llevado preso al tribunal para que declarara. Dijo que ese testigo, incluso, fue admitido por el Tribunal a pesar de que no tenía cédula.
Gutiérrez Gil, esposo de la presentadora de televisión Sarah Pepén, y su padre fueron sentenciados ayer por el Primer Tribunal Colegiado de la provincia Santo Domingo a 30 y 10 años, respectivamente, de cárcel, por la muerte del adolescente Wester Junior Solís, de 15 años, ocurrida en el 12 de junio del 2005, en las inmediaciones del Hipódromo V Centenario.
Un Apunte
Para lograr que el Tribunal fallara en contra de los imputados, el Ministerio Público se valió de un testigo sin cédula de identidad que tuvo que ser llevado al juicio bajo orden de conducencia. El testigo fue admitido a declarar por el tribunal, pese a que no tenía cédula.

