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Ortiz pone a esperar su funeral beisbolero

Ortiz  pone a esperar su funeral beisbolero

BOSTON (Del Boston Herald). Anoche podría fácilmente haber sido el comienzo del fin para David Ortiz.
A mediados de junio, cuando el total de jonrones de Ortiz en la temporada estaba en seis y 472 en su carrera, cuando los gritos y aullidos desde todos los rincones de la base de fanáticos de los Medias Rojas estaban pidiendo que se retirara, Ortiz despertó.
Este domingo, Fenway iba a ser el escenario de un adiós final cariñoso y lloroso para un toletero de 39 años de edad que había entregado tres títulos, pero que había golpeado una última pared, erecta por el Padre Tiempo y que era demasiado alta para el demasiado viejo Ortiz poder treparla.

Ya está bueno en cuanto a la bola de cristal. El funeral beisbolero de Ortiz está en espera indefinida.
En cambio, anoche los Medias Rojas le colmaron de regalos -un coche nuevo, abrazos de Pedro Martínez y unas botas del coach de tercera base Brian Butterfield- en una celebración pre-juego por el cuadrangular 500 de Ortiz, conectado hace dos sábados en San Petersburgo, Florida, cuando se convirtió en el jugador 27 en la historia de las grandes ligas en ingresar al club de los 500 jonrones.

Hace quince semanas, las oportunidades de Ortiz de llegar estaban próximas a cero. Veintinueve jonrones después, su futuro nunca ha parecido más brillante. Nunca es más oscuro que antes del amanecer, por cierto.

“Este juego no se basa en lo que las personas dictan la forma en que se supone que sea -las luchas son parte de este juego», dijo un Ortiz con bajo perfil y ojos de acero antes de la ceremonia. “Estar en un letargo es parte de este juego. Tal vez el Sr. Ted Williams, cuando bateó (.406), probablemente nunca luchó durante esa temporada, pero es una lástima que no funcione de esa forma en el juego de hoy. Usted está frente a un gran pitcheo todas las noches, el pitcheo ha llegado a un nivel en el que estás enfrentado a lo mejor de lo mejor cada día.

Especialmente cuando eres David Ortiz, vas a ver lo mejor de lo mejor de cada lanzador. En mi caso, yo sólo tenía que seguir trabajando y tener paciencia”. Y sí, los cuatro jonrones en abril y dos en mayo se convirtieron en siete jonrones en junio, siete más en julio, seguidos por nueve de agosto. Y seis y contando este mes.

“Sí, me gustaría golpear 40 jonrones en mayo, pero lo siento, no funciona de esa manera”, dijo Ortiz. “Es una temporada larga. Como siempre digo, mayo es sólo de mayo, no es septiembre”.

La ceremonia incluyó la esposa y su hijo e hija, todos los propietarios del equipo, el alcalde de Boston Marty Walsh, un discurso en Inglés por Jason Varitek, un discurso en español de Martínez, quien junto con Tim Wakefield salieron de la nueva Infiniti blanca manejada desde las gradas del jardín central. Y luego hubo un vídeo de un joven Ortiz conectando su primer jonrón hasta el 501 conectado el pasado miércoles en Baltimore.
El dirigente interino Torey Lovullo lo elogió antes del partido. “Cuando yo estaba en la cueva contraria jugando en contra de él, pensaba que sólo era un toletero que caminaba hasta el plato a manejar el bate, pero él tiene algunas herramientas increíbles y una de ellas está entre sus orejas”, dijo Lovullo.

“Las conversaciones sobre lo que significa estar aquí en Boston y conectarse con la ciudad y lo importante que es, lo que se necesita para jugar en Boston. Usted tiene que ser un jugador de béisbol inteligente y duro. Sus enseñanzas están en marcha todos los días. Cuando salga de este camerino por una última vez, va a dejar una gran huella. Él va a vivir aquí por un largo tiempo”.
Su estancia se extiende hasta el próximo año, por lo menos. Él cumplirá 40 años en noviembre, aunque suena como si él ya estuviera allí.
Es una temporada larga, después de todo.

“El día que te sientes bien, incluso el día que te sientes como Supermán, terminas teniendo un mal día, no importa, es así como sucede en este juego. Soy un gran creyente de que la temporada es una temporada larga. Yo siempre digo que no es cómo empieza, sino cómo terminas”, dijo Ortiz. Y él no ve, o no quiere ver, la línea de la meta. “A mi edad, lo que tienes que hacer es pensar en el día que te encuentras,” dijo el dominicano.

Un apunte

El Big Papi y los 40

David Ortiz tuvo un lento inicio de temporada y algunos hasta llegaron a pensar que estaba acabado. Pero logró reponerse para convertirse en el único punto luminoso de su equipo. En la actualidad tiene 35 jonrones esta temporada (501 en su carrera) y promedio de bateo de .267.

“A mi edad, lo que tienes que hacer es pensar en el día que te encuentras,” dijo.
“Estoy orgulloso de tener 40 y ser capaz de hacer esto y lo que he sido capaz de lograr en mi carrera. No muchos de nosotros llegamos  a ese punto”, afirmó.