El jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, general Douglas Fraser, estuvo en el Palacio el martes 8, el jueves 10 el visitante más reconocido fue el principal subsecretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental Craig A. Kelly. Es evidente la relación entre esas visitas y el cambio de posición del presidente Leonel Fernández en torno a la crisis política en Honduras. Le llegó desde el Norte la orden de convertirse en una especie de Oscar Arias de las Antillas.
De calificar como triunfo del golpismo toda salida que excluya la reposición sin condiciones del presidente constitucional Manuel Zelaya, Leonel pasa a validar el resultado de la mascarada electoral montada el pasado 29 de noviembre.
El cambio de posición se manifestó cuando Porfirio Lobo anunció que visitaría República Dominicana en busca de apoyo para el gobierno que encabezará desde enero próximo. Nadie desautorizó el anuncio de Lobo, ni el Gobierno dominicano emitió declaración alguna diciendo que no reconoce la condición que Lobo dice tener.
Leonel Fernández se suma ahora a la posición del gobierno de Estados Unidos. Otra vez identifica su despacho con alguna oficina ubicada en el traspatio de la Casa Blanca. Habría que preguntar qué habló con el general Fraser sobre la vigilancia de la frontera con Haití y sobre el uso del territorio nacional por las fuerzas militares de Estados Unidos.
El general Fraser, quien en junio pasado asumió la jefatura del Comando Sur, estuvo en el Comando del Pacífico y también en Alaska. Una de sus primeras tareas en el Comando Sur fue inspeccionar en Colombia la base de Palanquera.
Fraser es también politólogo, por lo que no causa asombro que su visita precediera a la de Craig Kelly, el funcionario que, por encargo de la secretaria de Estado Hillary Clinton, ha realizado las principales tareas en el proceso de legalización del golpismo en Honduras.
El 29 de noviembre, Kelly visitó el centro de votación montado en Washington para que los hondureños residentes allí participaran en el montaje de mal gusto que el golpismo, sus socios y sus tutores llamaron y todavía llaman elecciones.
El pasado jueves expresó aquí su posición, sin referirse a la que hasta ese momento había declarado su apocado anfitrión. Sin reparo alguno, emitió una orden: dijo que el concurso del liderazgo de la región es necesario para restablecer en Honduras el orden institucional.
El gobierno de facto ha impedido el viaje de Zelaya, pero el guión imperialista del cual formó parte el traslado por la fuerza de Zelaya a una base militar yanqui en una noche de junio, sigue adelante… Y los dueños del circo y los títeres son identificables… Incluso se ven los hilos…

