PANAMA, (AP).- El ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega fue enviado a casa el sábado como parte de un beneficio otorgado por la justicia que le permitirá acceder a un arresto domiciliario durante tres meses y prepararse para una cirugía.
La decisión fue tomada por una juez de cumplimiento en una audiencia que determinó el arresto domiciliario a Noriega a partir del sábado y celebrada en la occidental provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, en relación con el caso en que el ex dictador fue condenado en ausencia por la decapitación del opositor Hugo Spadafora.
La juez del tercer distrito judicial de Chiriquí, Katerini Pitti de Molina, determinó el beneficio con carácter temporal, rechazando la solicitud de la defensa de que fuera permanente. La decisión judicial también incluyó la orden para que se realice una audiencia para el 28 de abril en la que se determinaría la prolongación o no del arresto domiciliario.
El ex dictador de 82 años, que cumplirá su arresto domiciliario en la residencia de su hija mayor Sandra en un barrio acomodado de la capital panameña, fue sacado del penal la noche del sábado en un vehículo oficial escoltado por autos de la Policía Nacional, según se observó en las imágenes de televisión.
El abogado de Noriega, Ezra Angel, dijo a periodistas que la juez en su decisión «actuó de manera sensata».
El arresto domiciliario para Noriega fue ordenado recientemente por un tribunal superior y permitirá que el ex general se prepare para la cirugía del 15 de febrero en que le será extirpado un tumor cerebral benigno.
Para cumplir el dictamen, el ex «Hombre Fuerte» debió comparecer a dos audiencias en las que él y su abogado explicaron las razones del arresto domiciliario ante jueces y familiares de las víctimas.
El ex dictador, expulsado de Panamá por la invasión de Estados Unidos el 20 de diciembre de 1989, fue extraditado por Francia en diciembre de 2011 tras cumplir dos décadas en prisión en Estados Unidos y París por narcotráfico y lavado de dinero.
Justo después de su repatriación, Noriega fue trasladado a un penal situado en un sector boscoso al norte de la capital y cerca del Canal de Panamá para que purgase varias condenas por el asesinato de opositores.
Los médicos particulares descubrieron el tumor después de su regreso, y el año pasado revelaron que estaba creciendo y podría comprometer seriamente su salud. Durante su largo presidio en Estados Unidos, Noriega sufrió al menos dos derrames cerebrales, según sus médicos.
En las audiencias, los médicos han presentado otras evaluaciones que determinan que Noriega también padece enfermedad pulmonar que le causa problemas para respirar, por lo que será sometido a una limpieza de pulmones previo a la cirugía.
La expulsión de Noriega en 1989 representó el fin de un régimen militar en Panamá que se extendió desde 1968.

